La policía de Santa Fe e inspectores comunales de diferentes localidades de la provincia interrumpieron durante este fin de semana una decena de fiestas clandestinas en las que se violaban las medidas sanitarias dispuestas por las autoridades para evitar contagios de coronavirus, informaron voceros policiales.

Las reuniones se realizaban en localidades como Casilda, Arroyo Leyes, Santa Fe capital, San Cristóbal, Ceres, San Jorge y Maciel, entre otras.

Una de las más concurridas fue una fiesta que se llevaba a cabo en la madrugada del sábado en una finca de un camino rural en jurisdicción de Casilda, donde agentes de la policía motorizada constataron la presencia de más de 400 personas.

En el lugar había equipos de música y se consumían bebidas alcohólicas, y los efectivos policiales y el personal municipal realizaron un operativo para que los más de cien vehículos allí estacionados de retiraran en orden.

Dos de las fiestas fueron desarticuladas a ambos lados de la ruta provincial 1, en el kilómetro 17,5, en Arroyo Leyes. En una participaban unas 150 personas en una propiedad que pertenece a un hombre de 27 años. A la otra habían asistido unos 50 concurrentes y se realizaba al otro lado de la ruta, en la casa de un hombre de 50 años.

También hubo intervención policial en la ciudad de Santa Fe, ya que en una vivienda de calle Marcial Candioti al 4100 se comprobó la realización de una celebración ilegal, al igual que otra que tenía por sede un salón ubicado en Mariano Cabal y Juan Díaz de Solís.

En tanto, en el noroeste de la provincial unas 150 personas fueron invitadas a abandonar una reunión que se desarrollaba en Pasaje Aicardi al 200, en la ciudad de San Cristóbal, mientras que en el centro del distrito, en San Jorge, la policía frustró una reunión con 200 personas que se llevaba a cabo en un bar de Rivadavia al 1100. (Télam)