Colectivos de mujeres de Jujuy repudiaron hoy un caso de violencia obstétrica contra una mujer al denunciar que fue maltratada en el hospital Pablo Soria, centro de salud cabecera de la provincia, por parte del personal, cuyos integrantes consideraron que la víctima se autoprovocó un aborto.

El hecho fue revelado por integrantes del Área Interdisciplinaria de Estudios de la Mujer y de Género de la Universidad Nacional de Jujuy y obtuvo la adhesión de múltiples organizaciones feministas.

En la denuncia que tomó estado público las activistas se expresaron en contra del “brutal maltrato sufrido” por una mujer, cuya identidad se preserva, cuando requería la atención de urgencia en la guardia del nosocomio jujeño.

En esas circunstancias afirmaron que el personal de guardia a cargo de revisarla, “supuso y asumió que estaba frente a un aborto autoprovocado” por lo que desde el primer momento, la médica, “no la escuchó, no la revisó, la agredió y no quiso ver los estudios previos” que la paciente pretendió mostrarle.

Las activistas consideraron que tanto el personal médico como de enfermería, “asumieron una conducta violatoria de los más elementales derechos, como paciente y como ser humano”, al negarle la atención a la joven.

La situación provocó que se extendiera la denuncia a organismos nacionales de salud sexual, mientras los denunciantes evalúan avanzar en acciones legales y exigen que las autoridades del Gobierno jujeño “tomen urgente intervención” para impedir que estos casos se repliquen en el servicio de salud pública.

“Las violencias institucional, de género, obstétrica, la violación de leyes que garantizan los derechos de las pacientes, lamentablemente, son una práctica habitual en el sistema de salud de nuestra provincia, a las que hay que ponerle fin de manera inmediata”, enfatizaron.

Asimismo, explicaron en un comunicado de prensa que en el caso, se “tratara o no de un aborto autoprovocado, absolutamente nada justifica la violencia basada en prejuicios, totalmente reñidos con las obligaciones de los efectores de salud”.

“La ley reconoce nuestro derecho a decidir, y quienes no estén dispuestos a respetar las normas, no deberían trabajar en el sistema de salud”, reclamaron.

Más adelante, el colectivo llamó a todas las mujeres y disidencias sexuales que hayan sufrido maltratos similares se animen a denunciar y reiteraron el pedido para que las autoridades sanitarias locales tomen medidas de manera urgente.

El repudio contó con la adhesión de organizaciones como La Lupa Violeta, Organización “Juanita Moro”, Colectiva Feminista Ni una Menos Tilcara- Maimará, Marea Verde, Red de Profesionales por el Derecho a Decidir, Socorro Rosa, Colectiva Feminista en Movimiento, entre otro medio centenar de agrupaciones. (Télam)