La Asociación Comunidad Israelita Latina de Buenos Aires (Acilba) denunció una serie de actos vandálicos perpetrados en el Cementerio Israelita de Avellaneda, declarado Monumento Histórico Municipal por encontrarse allí los restos de Raquel Liberman, una inmigrante polaca que ayudó con su testimonio a desbaratar una importante red de proxenetas en la década de 1930, informó hoy esa entidad.

"Son actos de vandalismo total, en los que un grupo de personas saltan por los muros y definitivamente entran a saquear", dijo Jorge Wahnish, vicepresidente de Acilba, la comunidad judía de origen marroquí administradora del cementerio.

Wahnish indicó que fueron tres los "robos a mansalva" que sufrieron, que tuvieron lugar el 26 de septiembre y el 24 y 31 de octubre, en los que "robaron placas de bronce, canillas y elementos de limpieza".

"No sabemos si es un acto antisemita o un acto vandálico a nivel cementerios en general", dijo el vicepresidente de la comunidad acerca de los robos, que ya fueron denunciados en sede policial así como ante la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y ante la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA).

"Nos encontramos en alerta para ver qué elementos de seguridad podemos poner para que no se produzcan nuevamente estos actos que fueron un ultraje total para este lugar sagrado", dijo Wahnish.

Lindante a este espacio de la comunidad judeomarroquí se encuentra el Cementerio de los Rufianes, que perteneció a una red de proxenetas denominada Zwi Migdal, que operó en la Argentina y en países limítrofes a principios del siglo pasado.

Click to enlarge
A fallback.

La comunidad de Acilba está abocada a su preservación ya que allí fue enterrada Raquel Liberman en 1935, una mujer judío polaca que emigró a la Argentina en 1922 y que fue coptada por la Zwi Migdal, una de las redes de trata con fines de explotación sexual más importantes del país.

Luego de escapar dos veces de su cautiverio, la denuncia de "La Polaca", tal como se la conocía a Liberman, fue lo que posibilitó el desbaratamiento de esta red, que culminó con el encarcelamiento de más de 100 proxenetas.

En honor a Liberman, el cementerio fue declarado Monumento Histórico Municipal de Avellaneda.

"Nos comunicamos con el Municipio de Avellaneda para pedirle un compromiso real de custodia o algún tipo de aporte al tema de seguridad, ya que es un monumento municipal, pero lamentablemente aún no recibimos ninguna respuesta", concluyó Wahnish. (Télam)