Una jujeña denunció hoy falta de respuesta por parte de la policía de la provincia ante un caso de abuso que se estaba registrando en un transitado parque del microcentro de la capital, porque los efectivos "llegaron 40 minutos después" del llamado de emergencia.

El hecho ocurrió al mediodía de ayer a tan solo dos cuadras de la Casa de Gobierno, en el denominado parque lineal Xibi Xibi de la ciudad capital, donde pese a existir cámaras de seguridad conectadas a un centro de monitoreo, la policía no solo no alertó lo que estaba ocurriendo sino que además actuó tardíamente, acorde con lo relatado por la mujer.

"Llegaron dos efectivos pero ya habían pasado 40 minutos de toda la situación", contó Araceli Suarez, que fue quien llamó a la policía tras advertir el abuso, cuando pasaba caminando por la zona junto a su hija y sus padres, en medio de una jornada de asueto provincial por el Día de los Fieles Difuntos.

La situación se registró a la altura de unos de los puentes de ingreso al microcentro de la ciudad capital y que cruzan un tramo del río Xibi Xibi, sobre el cual se extiende el parque en cuestión.

Lo que vieron fue que un hombre, que estimaron de unos 70 años, se encontraba con los pantalones abajo, junto a una chica, de no más de 17 años.

Debido a encontrarse del otro lado del río, lo que hicieron fue empezar a gritar y arrojar piedras, de manera de intentar salvar a la chica, a quien el hombre empezó a golpear e intentó violar.

Click to enlarge
A fallback.

Finalmente el hombre soltó a la victima.

"Me tuvieron 20 minutos al teléfono y me dijeron que iban a mandar bici policías. Corto y diez minutos después tengo un segundo llamado donde me vuelven a pedir los mismos datos que ya les había dado", detalló Araceli sobre el fracasado pedido de ayuda.

"Después - continuó - llegaron dos efectivos pero ya habían pasado como 40 minutos de toda la situación, donde mi mamá contuvo a la chica, pero después ella se quiso ir".

"La lentitud con la que se actuó me parece muy grave. Era una adolescente, lloró todo el tiempo, decía que le dolía el cuerpo por los golpes. Uno teme siempre por la integridad física de las mujeres. No nos vemos contenidas ni protegidas por las fuerzas de seguridad y una vez más se corrobora que no están para protegernos", comentó.

Finalmente, también mostró preocupación respecto a que algunas personas no se involucren ante hechos de esta índole, ya que dos hombres que se encontraban con posibilidad de llegar rápido hasta la víctima, no la ayudaron. (Télam)