Senadores demócratas presentaron hoy una propuesta de ley para despenalizar federalmente la marihuana, un impulso legislativo en dirección contraria a la guerra contra las drogas que lleva adelante Estados Unidos, a la que consideran "fracasada".

La iniciativa quitaría a la marihuana de la lista de sustancias controladas y permitirá reglamentaciones e impuestos más severos para una droga ya legalizada en varios estados y que generó una industria legal de varios miles de millones de dólares, consignó AFP.

"Esto es monumental porque por fin se están dando pasos en el Senado para corregir los errores de la fracasada guerra contra las drogas", dijo el líder de la mayoría demócrata en esa Cámara, Chuck Schumer, en una rueda de prensa junto a sus colegas Cory Booker y Ron Wyden.

Los tres legisladores consideran que las leyes contra la marihuana perjudican mayormente a las personas de color.

De acuerdo al borrador, el proyecto "apunta a terminar décadas de daños a comunidades de color eliminando al cannabis de la lista federal de sustancias controladas y facultando a los estados a implementar sus propias leyes sobre el cannabis".

La ley crearía un fondo con los impuestos a la marihuana y esos recursos se destinarían a las comunidades más perjudicadas por la guerra contra las drogas, a la vez que ayudarían a empresarios negros y de otras minorías a superar barreras y poder así acceder a la industria del cannabis.

Booker, que es negro, denunció la "hipocresía" de encarcelar a miles de jóvenes de color por poseer pequeñas cantidades de marihuana y manchar su foja criminal "por hacer cosas que presidentes y congresistas han hecho".

"Esta es una triste realidad", dijo Booker y añadió: "Se destruyen vidas todos los días".

El uso recreativo de la marihuana se legalizó en 18 de los 50 estados y en el distrito federal de Washington, la capital. El uso médico del cannabis es legal en 37 estados.

Casi 70% de los estadounidenses apoyan la legalización de la marihuana, dijo Schumer.

El senador admitió que la iniciativa podría hacerse humo debido a los republicanos, que podrían usar una táctica obstruccionista que obligaría a que la aprobación de la ley requiera el voto de 60 de los 100 senadores.

Los demócratas cuentan con 50 senadores y obtener el apoyo de 10 republicanos puede tornarse muy difícil.

"En eso no tenemos los votos necesarios", afirmó Schumer y manifestó que mostrarán “el proyecto a los demás y veremos si conseguimos apoyo".

Entre sus disposiciones, el proyecto incluye eliminar de los antecedentes penales los delitos no violentos relacionados con el cannabis y ayudar a las comunidades perjudicadas por la larga lucha contra las drogas.

Steven Hawkins, director ejecutivo del Proyecto de Política de Marihuana, señaló que la iniciativa es un "prometedor primer paso" y aseguró que espera se entablen negociaciones entre los dos partidos para llegar a un acuerdo "en forma justa y equitativa a la industria del cannabis". (Télam)