Algo tan sencillo, como el lavado de manos, no siempre es implementado de la manera más eficaz para el efecto que se desea. En ese sentido, un nuevo estudio científico develó el secreto para tener las manos bien lavadas.

La Organización Mundial de la Salud determinó que hay evidencia científica acerca de la eficacia del lavado de manos en la prevención de enfermedades. Para ello, es necesario que se utilice abundante agua y jabón, aunque también es posible implementar el alcohol en gel.

En el último tiempo, el cómo implementar estos insumos fue una de las grandes dudas, a las que el matemático inglés Paul Hammond dio respuesta con un modelo matemático. Según esta teoría, la fuerza que se pone en juego cuando se frotan ambas manos sería la clave del éxito.

En ese sentido, el modelo bidimensional creado por el matemático afirma que las manos a escala microscópica tienen una superficie ondulada, separadas por una fina película de líquido, que al lavarlas, se mueven una al lado de la otra.

“Si mueve las manos con demasiada suavidad, demasiado lentamente, entre sí, las fuerzas creadas por el fluido no será lo suficientemente grande como para superar la fuerza que mantiene presionada la partícula”.

En los valles de esas superficies es donde quedan las bacterias, lo que es denominado por Hammond como "pozos potenciales". Para poder sacarlas de allí, según esta teoria, el agua tiene que tener la suficiente potencia para removerlas, y la manera de que ello suceda depende de la velocidad a la que se frote las manos.

“Si mueve las manos con demasiada suavidad, demasiado lentamente, entre sí, las fuerzas creadas por el fluido no será lo suficientemente grande como para superar la fuerza que mantiene presionada la partícula”, dijo el científico.

Entonces, para hacer un correcto lavado de manos se debe fregar bien las palmas humedecidas previamente, hasta que la espuma del jabón las cubra por completo, luego se debe continuar con los dedos, y para llegar hasta las puntas, éstas deben fregarse en la palma de la mano. Luego se deben lavar los pulgares, rodeándolo con las palmas de las manos cerradas. Tras este proceso, se deben enguajar las manos por al menos 20 segundos para completar la eficacia en la eliminación de gérmenes