Un hombre de 79 años quedó detenido hoy en la ciudad chubutense de Trelew luego de que la justicia lo condenara por haber violado a sus nietas cuando tenían 3, 5 y 7 años, quienes impulsaron la acción judicial y tras la sentencia pidieron que "se escuche" a las niñas y niños para detectar situaciones de violencia sexual.

Así lo informaron fuentes judiciales y precisaron que el hombre, que cumplía hasta hoy arresto domiciliario, quedó este mediodía detenido en una unidad carcelaria chubutense ni bien concluyó la audiencia presidida por el camarista Gustavo Castro, quien junto a sus colegas Mirtha Moreno y Camilo Pérez, ordenó que el debate para discutir los años de condena se realice el viernes 23.

Tras conocer la sentencia, dos de las víctimas, una adolescente de 18 años y otra de 21, destacaron en diálogo con Télam el "haber sido escuchadas por la justicia, en especial por las fiscales Silvia Pereyra y Julieta Gamarra que impulsaron la acusación".

Acompañadas por sus padres, las jóvenes recordaron que la tercera víctima de los abusos era su prima, que actualmente tiene 25 años.

Las calificaciones por las que se encontró culpable al hombre fueron distintas de acuerdo a la magnitud del delito, explicaron fuentes judiciales al señalar que en el caso más grave se lo encontró culpable de "abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo en calidad de autor en la modalidad de delito continuado".

"Eso me lo hizo a mí, yo me anteponía para que no le haga lo mismo a mi hermanita", relató la mayor de las hermanas.

El delito contra la hermana menor, por el que se acusó al violador fue de "abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo en calidad de autor en la modalidad de delito continuado", añadieron las fuentes.

Y por la violencia que sufrió la prima de ambas y también nieta del abusador, la condena fue por "abuso sexual simple agravado por el vínculo".

Una de las nietas tomó la iniciativa de contar sobre los abusos de su abuelo, y lo hizo en el grupo de WhatsApp de la familia.

"No dije exactamente lo que me pasaba pero dije que había sido abusada. Y lo hice porque había tocado fondo pero tenía mucho miedo porque pensaba que no me iban a creer, primero, y después que iba a separarse la familia. Al día siguiente mi hermana contó el resto", reveló la joven.

El abusador esperaba el momento de quedarse a solas con las nenas para perpetrar los ataques, lo que corroboraba investigaciones de organismos defensores de los derechos de las niñez que advierten que la violencia sexual contra los menores de edad es más frecuente por parte de personas cercanas.

Las jóvenes coincidieron en pedir a los padres que "escuchen a sus hijos cuando les hablan porque por algo lo hacen".

"Esa es la humilde recomendación que podemos hacer porque el daño para nosotras ya está, pero se puede evitar con nuestro testimonio para otros", alertaron. (Télam)