La Cámara Nacional en lo Civil condenó a la empresa concesionaria de una autopista de la Ciudad de Buenos Aires a indemnizar los daños y perjuicios sufridos por una menor debido a un ataque con piedras al vehículo en el que se desplazaba junto a sus padres, confirmaron hoy fuentes judiciales.

La Sala L de la Cámara fijó el monto de la condena por daño psicofísico y moral en 2.100.000 pesos, suma que Autopistas Urbanas S.A. deberá pagar actualizada desde que se registró el hecho, la noche del 4 de diciembre de 2011, que tuvo como principal damnificada a M.M.M., entonces de 13 años.

La niña y sus padres, M.J.S. y S.A.B. circulaban a bordo de una camioneta Ranchera por la autopista Illia en dirección al centro de la capital cuando, una vez pasado el peaje y antes de llegar a la avenida 9 de julio, desde la Villa 31 comenzó, según consta en el expediente, "una lluvia de piedras".

Una de las piedras impactó en un vidrio lateral del rodado, provocándole a la menor heridas graves en el rostro, por lo que debió ser trasladada hasta el Hospital de Niños Casa Cuna, donde recibió los primeros auxilios.

Al contestar la demanda, la concesionaria vial negó el hecho y rechazó su responsabilidad, al sostener que había cumplido con las obligaciones a su cargo en casos de accidentes o incidentes ocurridos en la autopista.

Para el tribunal de segunda instancia "quedó probado el acto vandálico de personas que se hallaban en las inmediaciones de la autopista arrojando piedras, situación que pudo y debió haber sido evitada por el concesionario vial", pero "no lo hizo".

Agregó que "más allá de la detallada enumeración de normas de seguridad, certificaciones de calidad, sistemas de cámaras de alta tecnología, distintos medios de comunicación (postes SOS), llamado al *287 como así a la línea gratuita 0800 y constante recorrido de móviles de seguridad, nada de ello hubo".

La concesionaria "carece de lo que se jacta", ya que si bien la lista "está perfectamente confeccionada", en la práctica "poco hay para enumerar" para demostrar que cumplió con sus deberes y obligaciones, remarcaron los camaristas Víctor Liberman, Marcela Pérez Pardo y Gabriela Iturbide.

Sobre el ataque a piedrazos, el tribunal acotó que "lejos de ser imprevisible, es algo demasiado común y de ocurrencia lamentablemente corriente", por lo que desestimaron que fuera inevitable, pues "un adecuado y económicamente soportable sistema de prevención evitaría daños de este origen". (Télam)