Un pastor evangélico de Cafayate fue condenado a tres años y medio de prisión por abusar sexualmente de una mujer luego que compartiera una cena con ella y su hija menor, y donde se sospecha que las intoxicó a ambas para que así no ofrezcan resistencia.

El hecho ocurrió el año pasado y generó incluso una revuelta en esa ciudad de la provincia de Salta por parte de la comunidad hacia el pastor Gustavo Reimundo Ortiz.

El 20 de febrero de 2021, el pastor fue a cenar con una mujer y la hija menor de esta última y, en determinado momento, tanto la mujer como su hija se sintieron mal y por eso Ortiz se ofreció a acompañarlas a su casa.

Los investigadores sospechan que previamente las intoxicó y, si bien pericialmente eso no pudo ser comprobado en el juicio, sí por lo que cuentan las víctimas y porque en encuentros previos que compartieron también sintieron el mismo malestar y hasta tuvieron que recibir atención médica.

Una vez en la casa de la mujer, ella denunció que la acostó en su habitación y fue ahí cuando Ortiz le hizo tocamientos y todo en presencia de su hija menor.

El hecho fue caratulado como abuso simple y el fiscal de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Ramiro González Miralpeix, reclamó la pena de cuatro años sobre todo al ser agravado por ser ministro de culto el acusado. El hombre llegó detenido al juicio y finalmente fue condenado a tres años y 6 meses de prisión. SOF/KDV NA