Un hombre fue sentenciado hoy a 18 años de prisión en la ciudad de Mar del Plata por abusar sexualmente durante más de tres años de la hija de su pareja, desde que era una niña, y también de una amiga adolescente de la víctima, informaron fuentes judiciales.

R.D.G. (51) fue condenado por el delito de "abuso sexual con acceso carnal agravado por provocar un grave daño en salud mental de la víctima", agravado por tratarse de quien estaba a cargo del cuidado de ella y por la situación de convivencia, "en concurso con corrupción de menores agravada".

Además, fue condenado por haber abusado entre 2016 y 2017 de otra menor de edad, amiga y vecina de la hija de su pareja.

La sentencia fue dictada por unanimidad por los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal 1 de la localidad balnearia (TOC 1), Pablo Viñas, Facundo Gómez Urso y Juan Galarreta.

Los magistrados consideran que en el juicio realizado en el séptimo piso de los tribunales marplatenses se acreditó que entre 2012 y 2015, R.D.G. abusó de la hija de su pareja, con quien convivía en una vivienda del barrio Bernardino Rivadavia y a quien tenía a su cargo cuando la madre iba a trabajar.

Según la sentencia, desde que la niña tenía 9 años los abusos "consistieron en actos de tocamientos en sus partes íntimas, también en enseñarle a hacer cigarrillos de marihuana e invitarla a fumar" y "en exhibirle películas de contenido erótico".

De acuerdo con el testimonio que brindó en el juicio la víctima, quien actualmente tiene 17 años, desde que tenía 10 el abuso incluyó el acceso carnal y el acusado la amenazaba diciendo que "si contaba algo nadie le creería".

"La reiteración de tales actos y su extensión en el tiempo alteraron el normal desarrollo psicofísico de la sexualidad de la niña", indicaron los jueces, y aseguraron que "asimismo, dichas circunstancias potenciaron la generación de un daño psicofísico, que se vio demostrado en conductas de autoflagelación, como así en el consumo sostenido de marihuana".

Según se estableció en el juicio, la menor logró enfrentar al acusado y resistirse a los abusos desde los 12 años, y pudo contar lo sucedido a su madre cuando estaba por cumplir 15, lo que derivó en la denuncia de los hechos, cuando la relación entre R.D.G. y la mujer se había terminado hacía dos años.

Los magistrados dieron por probado a su vez que el imputado abusó en el mismo domicilio, de una amiga de la hija de su pareja, cuando ella tenía 13 años.

"El cúmulo de indicios analizados, por su gravedad y concordancia, permiten arribar a una certeza unívoca permitiendo dar por acreditados los extremos fácticos de ambos hechos expuestos", indicó el fallo, en línea con el planteo realizado durante los alegatos por parte del fiscal Leandro Arévalo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 7, aunque en su caso había solicitado 21 años de cárcel para el acusado.

El defensor particular de R.D.G., Hernán Lucotti, había solicitado la absolución del imputado tras cuestionar la materialidad de los hechos y la autoría, y de manera subsidiaria una condena menor.

El acusado, quien llegó al juicio con prisión preventiva, fue trasladado tras la sentencia a la Unidad Penal 15 de Batán. (Télam)