Con banderas de Argentina, camisetas y pelucas albicelestes, unas 11.000 personas vieron el debut de la Selección nacional por la pantalla gigante montada en una plaza porteña del barrio de Palermo, donde se destacó la gran presencia de turistas y la emoción de un grupo de mujeres sauditas que "no podían creer" el resultado del partido.

La derrota del seleccionado argentino frente a Arabia Saudita en la Copa del Mundo se vivió entre aplausos de aliento y caras de frustración en la Plaza Francisco Seeber, ubicada en las avenidas Del Libertador y Sarmiento, donde se instaló el espacio BA Emoción Mundial para transmitir todos los partidos.

"No lo podemos creer", aseguró a Télam Nuni, mujer oriunda de Arabia Saudita que reside en nuestro país desde hace un año.

"Somos las únicas felices acá", agregó mientras festejaba con sus tres amigas que vestían túnicas y velos cubriendo sus cabezas.

Con una alegría que contrastaba con el resto de los presentes, las mujeres coincidieron en que "si la Argentina ganaba, íbamos a estar felices porque vivimos acá. Íbamos a estar contentas con cualquiera de los dos resultados".

"Pero ustedes son los mejores", aseguraron las mujeres a pesar de la derrota de hoy, al tiempo que sacaban fotos a la pantalla donde podía verse el marcador con el 2 a 1.

Frente a una pantalla de 18 metros de largo, unas 11.000 personas se reunieron en la Plaza Seeber para presenciar el debut del seleccionado dirigido por Lionel Scaloni, según informaron a Télam fuentes de la Ciudad de Buenos Aires.

Con cada arranque de Lionel Messi o lanzamiento de tiro libre, sonaban las vuvuzelas y el público estallaba en aplausos que terminaban en gritos de bronca frente al gol que todos esperaban para empatar, pero no llegó.

"Estamos tristes por la derrota, pero jugamos bien. Los tuvimos contra el arco", aseguró a Télam Gabriel Torres que había llegado junto a su hijo Thiago desde Balvanera.

"No se dio por los offside que nos cobró. Muchos goles anulados, pero todavía falta bastante. Ahora a poner todo contra México", dijo el hombre que vestía un gorro blanco y celeste y tenía pintada la bandera argentina en las mejillas.

"Tengo miedo de lo que pase con México. Si nos pasó esto con Arabia Saudita no me quiero imaginar con México", se mostró preocupado Thiago, de 10 años.

Más temprano, cuando todavía Argentina ganaba 1 a 0, el ánimo era completamente diferente: "Hoy ganamos seguro", había dicho a esta agencia Camila, 22 años, de Perú.

La joven estaba acompañada por su perro Pisco, de tan solo tres meses, que llevaba en su lomo marrón la remera de la Selección, y por su amigo Felipe, de 21, que, a pesar de ser oriundo de Brasil llevaba la camiseta de Messi: "Hinchamos por la Argentina y me puse la remera para estar en clima", contó.

Entretanto, esta mañana en la Ciudad también se pudo observar cómo las personas seguían el partido por sus celulares en el transporte público mientras se desplazaban hasta sus lugares de trabajo.

En el tren de la Línea Mitre que hace el recorrido Retiro-Tigre se vivió con aplausos y gritos de "Vamos todavía" cuando Messi abrió el marcador con un gol de penal para la Argentina.

"Por momentos se tilda, se me va la señal, pero por lo menos me dejó ver el gol", señaló a Télam Sandra Sosa, de 45 años, quien viajaba en el tren mirando el partido en su teléfono.

Y concluyó: "Ojalá que se llegue muy lejos y se le dé este mundial a Lionel, que es el último de él". (Télam)