(Por Julio Mosle) La reactivación de Petrel, la base antártica en la que Argentina busca recuperar un muelle y dos pistas aéreas, es uno de los hitos más relevantes de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2022 que finalizó hoy con la llegada del rompehielos Irízar al puerto de Buenos Aires, destacó el ministro de Defensa, Jorge Taiana, en tanto que su par de Ciencia, Daniel Filmus, destacó los trabajos de investigación en ciencia y tecnología, que es "lo que hoy define la capacidad soberana de una nación".

Taiana, que el 1 y 2 de mayo navegó en el Atlántico Sur a bordo del rompehielos "Almirante Irízar" para participar de un homenaje al crucero "General Belgrano" hundido por un submarino británico durante la Guerra de Malvinas, afirmó que la CAV 2022 finaliza con un balance "ampliamente positivo".

El funcionario sostuvo que "el primer desafío era volver a llevar adelante una campaña 'normal' en la pospandemia que ayudase a recuperar en poco tiempo parte de las cosas que se podían haber retrasado o limitado por los efectos de la pandemia; en segundo lugar, se logró un avance muy valioso en Petrel que este verano volvió a ser una base de invernada después del incendio que lo afectó en 1974".

"Este verano logramos una primera etapa del proyecto que posibilita que una dotación realice la invernada en Petrel para avanzar con tareas de recuperación, se hicieron reparaciones en los hangares y en el sector de habitabilidad con lo que dimos un salto cualitativo y tenemos material para seguir trabajando", apuntó.

En ese sentido subrayó que "este proyecto no se trata de un despliegue menor e incluso obligó al desarrollo de herramientas especiales como el pontón que diseñó el astillero Tandanor para facilitar la descarga de maquinaria y materiales desde los buques hacia esa playa".

En su balance, Taiana insistió en que "Petrel va a modificar estratégicamente la aproximación de Argentina a su territorio antártico; las decisiones que Argentina viene implementando son un pulso en esa dirección que marca la política de Defensa Nacional que nos pide mirar hacia el Atlántico Sur, hacia nuestras islas, hacia nuestro mar y hacia la Antártida en la perspectiva de nuestra Argentina bicontinental".

"En esa dirección se puso bastante esfuerzo y se marca un camino, creo que los demás países han tomado nota de esta decisión, creo que algunas de las cosas que hacemos ya se están notando en el plano internacional", completó.

Otro punto "trascendental" de esta campaña de verano fue el comienzo de los trabajos en Belgrano II, nuestra base más cercana al Polo Sur, para instalar allí dos antenas de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) que van a aprovechar las ventajas de esa ubicación para multiplicar la capacidad de descargar la información que producen los satélites Saocom.

"En estos cuatro meses también hubo que hacer traslados sanitarios que se resolvieron exitosamente, se cumplió con todos los despliegues de materiales y personal que estaban previstos y se alcanzaron todos los objetivos planificados", agregó.

"Cuando hablamos de la campaña antártica en general pensamos en la actividad del verano en la que hay un mayor despliegue de medios y de científicos porque es cuando están abiertas todas las bases temporales y los campamentos, pero allá quedan funcionando siete bases con personal trabajando en tareas logísticas y científicas que producen datos para muchas de las investigaciones que impulsa nuestro país y marcan nuestra presencia permanente desde 1904", señaló Taiana.

En otro orden, el ministro de Ciencia, Daniel Filmus, destacó los trabajos de investigación en ciencia y tecnología, que es "lo que hoy define la capacidad soberana de una nación".

Cuando Argentina tomó posesión del apostadero de la Isla Laurie el 22 de febrero de 1904 constituyó allí un observatorio meteorológico que además de ser la primera presencia humana permanente en la Antártida es también el más antiguo de los proyectos científicos que permanecen activos en el continente blanco.

La relación de Argentina con su territorio antártico se consolidó alrededor del desarrollo del conocimiento científico lo que llevó al entonces presidente Juan Domingo Perón a decretar el 17 de abril de 1951 la creación del Instituto Antártico Argentino, primer organismo dedicado a la promoción de la Ciencia en la Antártida a nivel mundial.

En más de un siglo de presencia ininterrumpida en el continente blanco, Argentina constituyó trece bases en las que sostiene numerosas investigaciones geográficas, ambientales, biológicas, meteorológicas, espaciales, físicas, químicas, antropológicas e históricas entre otras áreas del conocimiento.

En diálogo con Télam, Filmus afirmó que "la investigación en la Antártida es una de las características más notorias de la Ciencia argentina; hace más de un siglo que nuestro país tiene presencia permanente en la Antártida y desde el comienzo ese vínculo se forjó alrededor del conocimiento científico".

Filmus sostuvo que "las investigaciones en la Antártida no sólo aportan a la ciencia, son también un pilar de nuestra presencia soberana en el continente y también proveen de herramientas fundamentales para la protección de ese invaluable recurso ambiental en el contexto del cambio climático".

"Por ejemplo, el monitoreo de la fauna marina es un insumo imprescindible en el proyecto que impulsan Argentina y Chile para crear un área marítima protegida al norte de la Península Antártica que mitigue el impacto de la pesca en esas poblaciones", agregó.

El ministro recordó que "la actividad científica de Argentina en la Antártida tiene una profunda matriz colaborativa en la que junto al Instituto Antártico Argentino también participan los organismos científicos nacionales y de diversas provincias, las universidades, el Conicet, el INTI, el INTA o el Inidep entre otros".

"Argentina también es muy requerida a nivel internacional para el desarrollo de programas científicos en la Antártida por su proximidad geográfica, su capacidad logística y su experiencia en investigaciones de campo en ese ambiente; es por eso que muchos países europeos nos han buscado para articular diversos desarrollos y que también sostenemos vínculos con las comunidades científicas de todos los países de américa latina", añadió.

Además, el funcionario destacó que la Antártida "es un continente, de acuerdo con el Tratado Antártico, preservado para la paz y la investigación científica y vamos a seguir trabajando en ese objetivo. En este sentido, a través de la iniciativa Pampa Azul, creamos el Observatorio Oceanográfico en el rompehielos 'Almirante Irízar', equipado con 8 laboratorios para la investigación". (Télam)