Todas las etapas del Vía Crucis Submarino en Puerto Madryn se completaron al comenzar la noche de Viernes Santo, y se concretó de esta manera la 16ta. edición de esta celebración, tras la cancelación el año pasado a causa de la pandemia de coronavirus.

El punto de partida fue en la puerta de la Iglesia Católica ubicada en el centro de esa ciudad chubutense, cabecera turística de la Península Valdés y, desde allí, se transitaron por distintos momentos de reflexión hasta arribar a la cruz ubicada en el muelle de Cruceros "Luis Piedrabuena", momento en el que se puso en marcha la etapa submarina.

A partir de ese momento la procesión, liderada por un sacerdote brevetado, se introdujo en el mar para realizar la parte acuática acompañado por un séquito, ya no de caminantes sino de buzos y kayakistas, que trasladó la cruz a las profundidades, espectáculo que pudo ser visto por turistas y vecinos desde la explanada del muelle porque las aguas cristalinas lo permitieron.

La procesión submarina -que cuenta con la bendición del Papa- culminó con la salida a la playa del grupo de buzos que acompañaron la cruz iluminada, donde fueron esperados por los restantes feligreses portando velas con tulipas y en conjunto se unieron para escuchar un repertorio de canciones religiosas interpretado por el Coro Estable Municipal de Puerto Madryn.

Marcelo Corral, integrante de la Asociación Operadoras de Buceo dijo en diálogo con la prensa local que "este año es muy especial por la pandemia a la que nos tuvimos que adaptar con estrictos protocolos de desinfección de los equipos y el manejo de la gente al momento de entrar al agua, la higiene de las manos y el distanciamiento".

En esta edición, el centro de primera infancia "Hogares de Cristo" del barrio Presidente Perón fue autorizado para la venta de comestibles con el fin de recaudar fondos para atender los gastos de la institución que asiste a niñas, niños y familias vulnerables de distintos puntos de la ciudad, ubicada en el extremo noreste del Chubut. (Télam)