Misas virtuales, ritos acotados a unos pocos fieles y restricciones volverán a caracterizar la Semana Santa de los cristianos que comienza con la misa del Domingo de Ramos, para evitar la propagación de coronavirus en un momento que escalan los casos y se temen los efectos de una segunda ola.

Al no poder concurrir a los templos, los fieles celebrarán la Semana Santa en casa y de acuerdo con las indicaciones de los obispos diocesanos para cada etapa, y seguirán los ritos por radio, televisión y las redes sociales.

El Domingo de Ramos, obispos y sacerdotes bendecirán los ramos. El Secretariado Nacional de Liturgia (Senali), de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), dio a conocer unas orientaciones para celebrarlo en familia, según informó la agencia AICA.

Además del esquema de celebración, sugirió como signo exterior colocar en la puerta, ventana o balcón del hogar alguna rama verde para “indicar el comienzo de esta semana tan especial para los cristianos”.

Las principales celebraciones se resumen en el triduo pascual, que incluye la misa de la Cena del Señor (Jueves Santo), la conmemoración de la Pasión (Viernes Santo) y la vigilia pascual solemne (el Sábado de Gloria).

El Jueves Santo se bendicen los óleos que se utilizarán en los sacramentos durante el año y se renuevan las promesas sacerdotales, y también se realiza el rito del lavatorio de pies, en el que algunos obispos repiten ese gesto servicial en cárceles, hogares de recuperación de adictos, geriátricos, hospitales, tal como lo hace el papa Francisco.

Esta vez se omitirá el lavatorio de los pies, tampoco se hará la procesión y el Santísimo Sacramento se reservará en el sagrario.

El Viernes Santo, jornada dedicada a la pasión y muerte del Señor, se realiza el viacrucis, que no será en las calles y, según las indicaciones de la Santa Sede “en la oración universal, los obispos se encargarán de preparar una especial intención por los que se encuentran en situación de peligro, los enfermos, los difuntos”.

La adoración de la Cruz con el beso solo la realizará el celebrante.

El Sábado Santo, cerca de la medianoche, comienza la vigilia pascual solemne, oportunidad en la que se bendice el fuego nuevo y el cirio pascual, se hace el anuncio pascual y las lecturas bíblicas, se canta el Gloria y se renuevan las promesas bautismales.

Este año se celebrará solo en las catedrales y parroquias, sin fieles, pero se permitirá utilizar el cirio pascual que cada uno tenga a disposición, incluso el del año pasado, en lo posible reciclado.

El Domingo de Pascua se celebra la misa de la Resurrección del Señor en la que se recomienda, como en todas las misas, mantener la distancia social y el uso del tapabocas. (Télam)