Miedos y enojos, mensajes a las seis de la mañana, cómo llevar a la ciencia al frente de batalla, fueron algunas de las cuestiones que hoy científicos y políticos discutieron en un semanario en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA y del que participó el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

"Logramos un maridaje entre la toma de decisiones y la comunidad científica como veces se vio en la historia", dijo el gobernador bonaerense sobre el rol que tuvo el comité de asesores científicos durante la pandemia por coronavirus, a la vez que reconoció que le "tocó poner a todo un Gobierno en emergencia".

"La Ciencia ante la Covid-19" fue el nombre del último de los seminarios organizados el Instituto de Ciencias de la Computación y el Instituto del Cálculo de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires.

El encuentro se desarrollo de manera virtual y presencial desde el Aula Magna de la facultad. Allí, Kicillof reforzó la idea de consolidar el trabajo conjunto con los científicos pero también de las distintas áreas de investigación. Así, contó que apenas comenzó la pandemia comenzó a llamar a antiguos compañeros de sus épocas de investigador del Conicet para pedir asesoramiento. "El hecho de provenir de la academia me sirvió para tener muchos amigos a los que podía recurrir".

El inmunólogo e investigador del Conicet, Jorge Geffner, señaló que ese vínculo forzado por la pandemia hizo que terminaran enviándose mensajes a las 6 de la mañana, apenas llegaban las resultados de nuevas investigaciones sobre el avance del virus.

"La pandemia nos planteó un desafío a todos y lo superamos", dijo el médico la importancia de articular políticas entre la ciencia y los gobiernos.

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Fue Geffner quien también advirtió que "la pandemia no pasó".

"Quizás estamos transitando el peor momento de la mano de la variante Omicron, eso no lo sabemos", alertó.

Moderado por la periodista científica Nora Bar, el seminario busco hacer un "balance de dos años de pandemia en Argentina y el mundo" y discutir "el rol de la ciencia".

También estuvieron la asesora presidencial Cecilia Nicolini, el sociólogo Daniel Feierstein, Juliana Cassataro, directora de la investigación de la ARVAC Cecilia Grierson, la vacuna argentina, y Rodrigo Castro, doctor en Ingeniería, investigador del Conicet y docente de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.

Durante su exposición, el gobernador bonaerense no tuvo dudas en comparar la pandemia con una guerra. "El impacto apocalíptico solo es comparable con una guerra", sostuvo y agregó que a la provincia de Buenos Aires "le tocó bailar con la más fea" en alusión a las propias dimensiones como a la situación en que se encontraba el sistema sanitario para dar atención a la mayor población del país.

Y aunque señaló que "sería injusto decir que la responsabilidad es de la gobernadora anterior", también agregó que la administración de María Eugenia Vidal "sí tiene responsabilidad en no haber mejorado casi nada".

Para destacar la importancia de que las distintas ramas de la ciencia trabajen en conjunto, Feierstein puso como ejemplo que para entender como circula el virus fueron necesarias distintas especialidades. "La circulación de un virus no se estudia ni en medicina ni en exactas", dijo.

En ese sentido, Geffner mencionó el trabajo que vienen haciendo desde el proyecto PAIS, un consorcio de investigadores de distintas disciplinas para hacer frente a la pandemia, o los estudios realizados entre el Instituto Leloir y los Gobiernos nacional y bonaerense para determinar la eficacia de la combinación de vacunas.

"Yo soy politóloga, tuve que aprender de vacunas, de adenovirus", se rió Nicolini, quien con la ministra de Salud, Carla Vizzotti, tuvo un papel clave para conseguir la llegada de vacunas al país. Sobre esos primeros días, dijo sin vueltas "era la ley de la selva".

Nicolini se quejó sobre las críticas que tuvo la negociación con el Fondo Ruso de Inversión Directa para traer al país la vacuna rusa Sputnik V. Recordó cuando desde la oposición se acusaba al Gobierno de "envenenar" a la población y resaltó que "el primer desafío fue salir a la jungla a buscar vacunas".

"¡Muchachos, tenemos vacunas de todo el mundo!", destacó y agregó que tras ese primer desafío, el segundo "fue como ser parte de la cadena de producción de la vacuna". Y contó que durante un encuentro con representantes del Fondo ruso, Argentina fue calificada como "el gran laboratorio de referencia de la Sputnik V" por la cantidad de estudios realizados sobre el medicamento.

Sobre las dificultades para conseguir las inmunizaciones, Cassataro afirmó que "la pandemia no nos hizo más solidarios, se acentuaron las diferencias entre los países" y por esa razón, destacó "lo importante que es tener desarrollo (científico) de punta a punta, y nosotros lo tenemos". (Télam)