(Por Milagros Alonso) Las becas de formación y capacitación de agentes sanitarios indígenas, junto con la participación de las comunidades, son las principales estrategias del Programa Nacional de Salud para los Pueblos Indígenas, aseguró su coordinadora, María Soledad López.

López también destacó el relanzamiento de las capacitaciones presenciales tras dos años de pandemia y admitió que "el sistema oficial tiene que aprender de los pueblos originarios".

El programa, dependiente del Ministerio nacional de Salud, tiene por objetivo mejorar la cobertura y las condiciones de accesibilidad al sistema público de salud de las comunidades indígenas de todo el país, desde una perspectiva intercultural, y alcanza a una población de 373.145 personas.

López, quien conduce el programa desde su creación en 2016, repasó en entrevista con Télam cuáles son las líneas de trabajo, los avances y desafíos, luego del primer encuentro nacional de agentes sanitarios indígenas, celebrado el 28 y 29 de junio, que reunió a más de 150 personas con el fin de compartir propuestas, saberes y cosmovisiones, así como sus prácticas de salud en territorio.

-Télam: ¿Cuáles son los ejes centrales del programa?

-María Soledad López: Tenemos dos ejes principales, que son la participación y la consulta con las comunidades. Eso marcó un hito en el Ministerio de Salud, porque el programa financia becas de capacitación y formación para agentes sanitarios que son indígenas. Lo relevante es que esos agentes sanitarios son elegidos por sus comunidades y en articulación con las Direcciones Provinciales de Atención Primaria de la Salud (APS).

-T: ¿Cómo fue la incorporación de agentes sanitarios indígenas?

-M.S.L: Es un trabajo muy arduo, de muchos años, porque no es nada fácil que las jurisdicciones acepten que el personal de salud sea elegido por las comunidades indígenas.Tuvimos que dar toda una lucha respecto del nivel de escolarización de los agentes sanitarios, que muchas veces no es lo formal que se espera desde una institución provincial o nacional, pero que sí tienen un montón de otras características valiosas que los hacen idóneos para el puesto de agente sanitario indígena, cuyo rol principal es hacer de nexo entre la comunidad y el sistema de salud. Ellos referencian siempre a un efector de salud del primer nivel y realizan rondas sanitarias. Lo que tratamos de privilegiar en este programa es el conocimiento que ellos tienen de su pueblo. Son los que nos explican por qué a veces las políticas de salud generales no van a surtir efecto en esas poblaciones.

-T: ¿Cuántos agentes sanitarios forman parte del programa?

-M.S.L: En la actualidad tenemos 879 agentes sanitarios que cobran estas becas, distribuidos en 13 jurisdicciones que adhirieron al programa. Son las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, Misiones, Formosa, Chaco, Mendoza, San Juan, Córdoba y Entre Ríos. Cubrimos las zonas más alejadas de todo el país. Más allá de nuestros agentes sanitarios indígenas no hay nada. Entonces, el agente sanitario, si bien es una persona que hace tareas de promoción y prevención, muchas veces representa al sistema de salud por lo inhóspito de los territorios en los cuales se desempeña. A veces tiene que hacerle frente a situaciones como partos o accidentes. Por eso, hacemos mucho hincapié en realizar capacitaciones. A partir de la pandemia empezamos a hacer un plan anual de capacitación virtual. De a poco estamos retomando de manera presencial, ya hicimos cuatro capacitaciones en Salta en conjunto con la Fundación Garrahan.

-T: ¿Cómo es la articulación con las provincias?

-M.S.L: Tenemos un equipo de gestión y un referente jurisdiccional financiado por el programa en cada provincia. A su vez, trabajamos mucho con las direcciones provinciales de APS. Todas las propuestas se realizan desde la Nación a la provincia y a veces apoyamos proyectos propios de las jurisdicciones. Hay cosas que nosotros proponemos como las capacitaciones porque nos damos cuenta de que hay que fortalecerlas, porque los agentes sanitarios están en lugares muy lejanos y no pueden acceder a la oferta de capacitación provincial.

-T: En Salta está pendiente la aplicación de la ley provincial N° 7.856 de salud intercultural, ¿desde Nación promueven acciones al respecto?

-M.S.L: Obviamente desde Nación se apoya la reglamentación, pero eso ya es de índole provincial. Desde el Programa sí tenemos ese enfoque intercultural y en cada capacitación que damos tratamos de poner un gran componente de adecuación cultural.

-T: ¿Qué implica el enfoque intercultural?

-M.S.L: Reconocer que los pueblos indígenas tienen una visión que está en pie de igualdad con la medicina oficial, que es lo más difícil. Nosotros tenemos para brindarles un montón de conocimientos respecto a los cuidados de salud, pero también el sistema oficial tiene que aprender de los pueblos originarios. Y tiene que estar abierto a incorporar prácticas ancestrales de su medicina tradicional, que es lo que más nos cuesta. El diálogo intercultural es un diálogo entre iguales, entre pares en un marco de respeto y aceptando la diversidad. Y entender que para ellos la salud está íntimamente relacionada con el tema del territorio. Dicen que no puede haber salud si ellos no tienen reconocidos sus territorios.

-T: ¿Cuáles son los desafíos para implementar el programa?

-M.S.L: Voy a citar las palabras que usó la ministra (Carla Vizzotti) en el último encuentro nacional de agentes sanitarios indígenas. Ella tiene una sensibilidad especial con la gente de las comunidades. En estos 17 años que yo trabajo en el Ministerio es la primera vez que un ministro asiste a la apertura de un encuentro. Y ella lo que manifestó fue que los pueblos le pedían que nosotros entendiéramos lo que realmente necesitan ellos y no lo que nosotros creemos que ellos necesitan. Nuestro principal desafío es poder distinguir cuáles son las verdaderas necesidades, aunque a veces no tengan que ver con el lineamiento ni con las políticas públicas generales. Saber que trabajar con pueblos originarios implica ciertas concesiones, no todo va a poder ser aplicado a todos lados. Poder escuchar y hacer que el sistema de salud llegue a esos lugares donde realmente todavía no llega porque la densidad demográfica es muy baja.

-T: ¿Cuáles son las necesidades que plantearon?

-M.S.L: Es muy difícil conseguir personal profesional de salud y, si bien para mí los agentes sanitarios son lo más en el territorio y los que patean día a día y nos dan un panorama de lo que sucede, diez agentes sanitarios no son lo mismo que un médico. Entonces, se necesita llevar el sistema de salud más hacia la frontera. Lo que nosotros aspiramos es que el día de mañana pueda haber un equipo de salud que apoye a estos agentes sanitarios y que ellos formen parte. (Télam)