Diarios antiguos publicados desde 1880 en adelante comenzaron a digitalizarse en la hemeroteca de la Biblioteca Pública General San Martín, en la ciudad de Mendoza, que celebra sus 200 años de vida.

Fabian Sama, director de Estrategias Culturales destacó hoy “la responsabilidad institucional" de preservar un patrimonio como el de la la hemeroteca, que "es un gran banco de información".

"Son diarios que reconstruyen y reescriben la historia de Mendoza, y es importante que se asegure su accesibilidad y su permanencia en el tiempo”, añadió.

La Biblioteca Pública General San Martín es la más importante de la provincia y una de las principales de Argentina.

El preciado patrimonio que allí se conserva está integrado por miles de libros, archivos y ejemplares de lectura, dispuestos para consulta de información diversa como para el disfrute de cultura general y material educativo.

El proyecto de digitalización surgió de una iniciativa del Ministerio de Cultura y Turismo provincial y se realizó con el aporte del Consejo Federal de Inversiones.

El objetivo principal es la conservación de documentos que están en diarios antiguos, que van desde 1880 en adelante, “algunos denominados prejoyas”, según calificaron desde el área de Cultura.

Entre otros, se destacan títulos de los diarios Los Andes, El Diario y Diario Nacional.

La maquinaria que manipulan es de origen extranjero y es la que se utilizó, por ejemplo, para la digitalización de documentos del Vaticano, entre otros.

Se trata de equipos con software muy avanzado, que ayuda a la calidad y velocidad que requieren este tipo de proyectos.

Sama remarcó la importancia de la tarea de digitalización dado que “hoy no es fácil acceder a leer en forma directa en papel y estaríamos atentando contra su estado de conservación”.

"Ahora la historia escrita y digitalizada por los diarios de Mendoza estará abierta a mendocinos y para que ellos lo ofrezcan al mundo”, insistió.

El trabajo de restauración que realiza el grupo es netamente artesanal y requiere extremo cuidado para evitar la contaminación de las piezas, ya que es material muy delicado y en muchos casos el papel es tan fino, que el deterioro es mayor. (Télam)