Un local de comidas ubicado en el barrio porteño de Mataderos fue clausurado por graves faltas de higiene, seguridad y funcionamiento, y se confiscaron 620 kilos de alimentos en mal estado, tras recibir las denuncias de los vecinos por "olores nauseabundos", informaron hoy fuentes judiciales.

El fiscal Carlos Rolero Santurián, titular de la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental, imputó al responsable del comercio ubicado en Tapalqué al 6100, por graves afectaciones ambientales y a las condiciones de habitabilidad de los vecinos de los domicilios linderos, que realizaron la denuncia por "los olores nauseabundos" que generaba el lugar.

El procedimiento fue coordinado por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) y se decomisaron 620 kilos de mercadería que incumplía con las normas del Código Alimentario, y no se encontraban aptas para el consumo humano.

En este sentido, se encontró carne vacuna, cerdo, pollo y mariscos sin rotular y en pésimas condiciones higiénicas, según se informó en un parte oficial.

Asimismo, se detectó que en el mismo espacio donde se elaboraba la comida había maquinaria de imprenta y pinturas en desuso, lo que implicaba una grave contaminación cruzada.

La Agencia Gubernamental de Control (AGC) y la Agencia de Protección Ambiental (APRA) informaron que el lugar registraba una clausura vigente y carecía de la habilitación correspondiente para la elaboración y venta de comida al público, así como tampoco contaba con certificado de aptitud ambiental ni certificado de gestión de residuos peligrosos.

El allanamiento, otorgado por el Juzgado PCyF 14, fue realizado por la División Delitos Ambientales de Policía de la Ciudad, y organismos de la Agencia Gubernamental de Control y de la Agencia de Protección Ambiental del GCBA.

(Télam)