Algunos datos y cifras de la OMS/OPS y del Ministerio de Salud de la Nación que convalidan la caracterización de la conducta suicida como una problemática sociosanitaria prioritaria de alcance mundial:


703.000 personas se quitan la vida en el mundo.

Conlleva a una muerte cada 40 segundos.

Por cada suicidio consumado se estima que hay unos 20 intentos.

Una de cada 100 muertes en el mundo es por suicidio.

En 2019, fue la cuarta causa de defunción entre personas de 15 a 29 años en el mundo.

Es un fenómeno que afecta a todas las regiones del mundo.

Sin embargo, el 77% de los suicidios ocurridos en el 2019 ocurrieron en países de ingresos bajos y medianos.

Aunque la relación entre el suicidio y los trastornos mentales está establecida, muchos suicidios se producen de forma impulsiva en momentos de crisis, como una pérdida económica.

También en 2019, 97.340 personas murieron por suicidio en Américas.

Se estima que 20 veces ese número pudo haber realizado intentos de suicidio.

Hubo más de 31.000 muertes por suicidio en la Argentina en el período 2010-2019.

La tasa argentina de mortalidad por suicidio fue de 7,3 por cada 100.000 habitantes en el 2019. No sufrió variaciones significativas en relación a años anteriores.

Es mayor la incidencia de estas conductas en varones que en mujeres.

"La estigmatización, sobre todo la que se crea en torno a los trastornos mentales y el suicidio, disuade de buscar ayuda a muchas personas que piensan en quitarse la vida o tratan de hacerlo y que, por lo tanto, no reciben la ayuda que necesitan", advierte la OMS/OPS.

La Argentina está entre los países que incluyeron la prevención del suicidio entre las prioridades de sus políticas de la esfera de la salud y que cuentan con una estrategia nacional de prevención específica, una de ellas es el Programa Sumar.

Ese organismo multilateral considera "importante aumentar la sensibilidad de la sociedad" para avanzar en acciones sociosanitarias para la prevención de las autolesiones y las conductas suicidas.

La OMS reconoce que el suicidio "es una prioridad para la salud pública". De hecho, en el 2014 publicó su primer informe mundial de la OMS, al que tituló "Prevención del suicidio: un imperativo global". (Télam)