Una flor hallada en el siglo XIX que quedó fosilizada en resina hace entre 34 y 38 millones de años, es, con un diámetro de 28 milímetros, la más grande de las descubiertas, y que permenece recubierta en resina, hasta ahora, según un artículo publicado hoy en la revista Scientific Reports.

Eva-Maria Sadowski, del Museo de Historia Natural de Berlín, y Christa-Charlotte Hofmann, de la Universidad de Viena, llegaron a la conclusión de que la flor es tres veces más grande que la mayoría de las flores halladas con estas características.

El fósil de la colección del Instituto Federal de Geociencias y Recursos Naturales de Berlín fue descubierto y descripto hace 150 años en la península de Sambia (Rusia), a orillas del Mar Báltico, en aquel momento como una flor que se creía que era una camelia.

El Museo de Historia Natural precisó que la flor quedó envuelta o recubierta en resina hace entre 34 y 38 millones de años, informó la agencia de noticias DPA.

"Basándose en el polen y en algunas características de la flor, las investigadoras pudieron asignar el fósil al representante asiático del género Symplocos de la familia Symplocaceae", se informó ahora.

Esta familia incluye arbustos y árboles pequeños. Las investigadoras indicaron que se trata del primer hallazgo de este género vegetal en resina o ámbar báltico.

Sadowski dijo que los nuevos hallazgos son una pieza más del rompecabezas que ayuda a descifrar la flora del bosque báltico de ámbar y, por tanto, permiten sacar conclusiones sobre el clima en épocas pasadas.

El Museo de Historia Natural informó que el fósil aún no está siendo exhibido al público en Berlín.

(Télam)