Diecinueve personas murieron hoy en el norte de Senegal como consecuencia de un choque entre un ómnibus y un camión, ocho días después de un siniestro vial que causó más de 40 muertos, indicaron los bomberos.

La colisión se produjo cerca de la localidad de Sakal (norte), en la región de Louga, y dejó además 24 heridos, afirmó el coronel Papa Ange Michel Diatta, responsable nacional de los bomberos.

El 8 de enero, un choque entre dos autobuses en el centro del país causó más de 40 fallecidos, consignó la agencia de noticias AFP.

La tragedia puso de relieve los problemas en las carreteras en Senegal, y también en muchos otros países de África: infraestructuras vetustas y peligrosas, conductores que no respetan las reglas de tráfico y la corrupción de los agentes a cargo de hacer respetar las leyes o de entregar las licencias para conducir.

Ese siniestro, atribuido a la explosión de un neumático, desató una avalancha de reproches contra las autoridades por no hacer respetar el código de la carretera ni reglamentar correctamente el estado de los vehículos.

El gobierno senegalés anunció una serie de medidas, pero muchas de ellas fueron criticadas por no ser aplicables por los profesionales del transporte. (Télam)