El pueblo jujeño de Caspalá, ubicado en el Departamento de Valle Grande, se vio sorprendido hoy por la primera nevada en plena temporada otoñal en la zona alta de esa región.

La nieve se registró con una temperatura de -5 grados en las primeras horas de la mañana, en el paraje enclavado a 3.000 metros de altitud y a más de 220 kilómetros de la capital provincial.

Las imágenes se multiplicaron en las redes sociales cuando los pobladores del lugar compartieron videos y fotos al tiempo que mostraron su sorpresa debido a que esperaban este fenómeno para los meses de junio o julio.

“En las zonas altas de Caspalá y Santa Ana, en el departamento de Valle Grande, estamos teniendo temperaturas bajo cero en la madrugada y durante el resto del día de dos grados, que provocó la primera caída de copos de nieve en lo que va del otoño”, indicó a Télam a Ariel Balcarce, secretario de Turismo de Caspalá.

En ese marco, el funcionario comunal dijo que “generalmente la caída de nieve se da en los meses de junio o julio, pero ahora vemos cómo, de alguna manera ,se está adelantando porque también en el verano pasado tuvimos un par de nevadas”, recordó.

Balcarce refirió que en las partes altas de esa región de los altos valles jujeños, “las nevadas pueden complicar los caminos, pero generalmente son transitables los corredores generalmente de cornisa”, agregó.

“La población está acostumbrada a las inclemencias del tiempo”, afirmó, y sostuvo que esa situación, “no impide por ejemplo la llegada de turismo que se vio acrecentada”, luego de que la Organización Mundial del Turismo (OMT) distinga a Caspalá como uno de los pueblos más sustentables del mundo.

El pequeño pueblo fue elegido en diciembre de 2021 por la OMT como uno de los 44 sitios del mundo con mayor sostenibilidad por su riqueza cultural, patrimonial, el cuidado de la naturaleza y desarrollo de turismo rural.

Caspalá se encuentra a unos 3.100 metros sobre el nivel del mar, donde sus pobladores resignifican costumbres antiguas y tienen como una de sus principales características la delicada elaboración artesanal de los rebozos multicolores (una especie de chal) que utilizan las mujeres de esa región.

La selección de esta comunidad se debe a que la misma presenta sobradas evidencias de cómo el pueblo conserva formas antiquísimas de cultivo, con tradiciones agroecológicas, además de una marcada riqueza patrimonial. (Télam)