El vicecanciller Pablo Tettamanti encabezó, hoy junto a la representante especial sobre Orientación Sexual e Identidad de Géneros de la Cancillería, Alba Rueda, un acto en el Palacio San Martín en conmemoración del 10° Aniversario de la sanción de la Ley de Identidad de Género, en el cual afirmó que la normativa "es la más vanguardista en el mundo y que vino a saldar una deuda histórica con miles de personas cuya verdadera identidad era ignorada o peor aún, negada".

En el evento, del que también participaron la directora de Derechos Humanos del Ministerio, Cecilia Meirovich, y la coordinadora del Punto Focal de Género (FOGENE) Tamara Oberti, se presentó la Ópera Queer, una propuesta de canto lírico disidente, que entonó el Himno Nacional, acompañada de los abanderados del Bachillerato Popular Mocha Celis.

Tetamanti remarcó que, desde hace diez años, todas las personas pueden solicitar una rectificación registral del sexo y el cambio de nombre cuando no coincida con su identidad de género autopercibida.

"Nuestro país está comprometido con la lucha contra todas las formas de discriminación, incluyendo la discriminación por orientación sexual e identidad de género, tanto a nivel nacional como internacional" y "desde la sanción de la Ley, los consulados argentinos en el exterior realizaron más de 200 trámites de cambio registral de género", enfatizó el funcionario.

El vicecanciller remarcó el rol que tuvo el país en lograr en 2016 que el Consejo de Derechos Humanos creara la figura del Experto Independiente sobre la protección contra la violencia y discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género.

Por su parte, Alba Rueda, señaló: "La ley es el resultado de militancia, de luchas, de poner el cuerpo en la calle. Juntos pudimos avanzar reclamando derechos fundamentales. Hay que destacar que si Argentina tiene hoy el valor de poder hablar tan alto en torno a la diversidad y a la identidad de género, tiene que ver con que hay un movimiento social y político que logró transformar y constituir que el Estado tenga en cuenta nuestras luchas sociales, una lucha de Derechos Humanos".

"Nosotros siempre fuimos parte, no somos una novedad, no somos un tema nuevo, somos parte de nuestro pueblo, de nuestro espíritu colectivo y nos costó muchos años llegar a la Ley de Identidad de Género, que es vanguardia porque está escrita desde las voces trans", afirmó la representante especial sobre Orientación Sexual e Identidad de Géneros de la Cancillería.

Sobre la normativa que cumple una década, Rueda destacó no sólo el cambio de nombre y sexo registral en los documentos a través de los registros civiles, sino también el artículo 12, que hace referencia al trato digno y el reconocimiento a simple mención de la identidad de género, y el artículo 11, de acceso a la salud integral.

"En estos 10 años, hay que reconocer que desde Argentina, desde el sur global, desde un lugar atravesado por las desigualdades, 'nosotres' también levantamos la voz en torno a la igualdad. Esa igualdad, no es un privilegio de países ricos, es un derecho de todo nuestro pueblo", subrayó Rueda. (Télam)