China logró frenar en gran medida el Covid-19 desde principios de 2020 y solo se han registrado dos muertes desde mayo. Quizás se deba a que recurre cada vez más a los test rectales para detectar casos positivos, en personas que integran grupos de riesgo y viajantes que llegan desde el extranjero.

Este método más fiable pero ampliamente criticado, se comenzó a utilizar en varios barrios de la capital, Pekín. La medida también se está imponiendo a las personas en cuarentena obligatoria en los hoteles.

El test rectal "aumenta la tasa de detección de personas infectadas", porque el coronavirus permanece más tiempo en el ano que en las vías respiratorias, declaró un médico del hospital You'an.

Sin embargo, pese a haber comprobado que las pruebas rectales son una variante muy efectiva, las autoridades finalmente anunciaron que no las implementarán de manera masiva, debido a que "no son lo suficientemente prácticas"