La jefatura de policía de Río Negro busca responsabilidades en la investigación de la causa que provocó la muerte de un joven policía que se ahogó el pasado jueves cuando realizaba un curso básico de rescate en aguas marítimas a unos 95 kilómetros de Viedma, se informó hoy.

La víctima fue identificada como Gabriel Mandagaray, de 25 años, integraba el Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate (COER) y realizaba la capacitación que dejó a otros dos agentes internados con hipotermia en el Hospital Zatti de la capital rionegrina.

El jefe de la policía provincial, Osvaldo Tellería, dijo hoy en conferencia de prensa que "el curso no era obligatorio, era a voluntad e integraba el plan de capacitación anual aprobado en su momento por la jefatura".

Para Tellería se pueden tomar resoluciones que "serían dirigidas al personal que no está involucrado de manera directa en esta situación, pero que sí lo están de manera indirecta con una gran responsabilidad para que se desarrolle el curso", precisó.

Entre otras cuestiones, la investigación determinará si el curso estaba previsto para que sea realizado en aguas marítimas, "hay que analizar y evaluar si esas actividades corresponden con lo presentado, proyectado y aprobado por ésta jefatura", indicó.

La propuesta del curso básico fue presentada por el jefe de la unidad COER, y el Departamento Académico analiza las disposiciones y las medidas que se deben adoptar.

A partir de ahí se elabora un proyecto de resolución para que sea aprobado por el Director de Capacitación y Perfeccionamiento, y luego es elevado a la jefatura.

La investigación determinará si el curso se podía realizar en aguas marítimas, "si esa posibilidad estaba aprobada se tendrían que haber tomado todas las previsiones del caso, y eso tiene que estar establecido", remarcó el jefe de la policía.

Tellería dijo que en otras épocas las actividades se realizaban en el río o en canales de riego como en Villa Regina, Catriel o Allen, "en esos momentos los mismos instructores eran guardavidas", destacó.

Mientras avanza la causa judicial, se suspendió a los cuatros efectivos que encabezaron el curso, un subcomisario, un principal y dos suboficiales superiores.

"Se tomó la decisión de suspender de manera preventiva al director y coordinador del curso que es el jefe del grupo COER de Viedma, al instructor principal y a dos suboficiales instructores del curso", detalló Tellería.

También adelantó que "ante posibles irregularidades de control de seguridad del curso se van a tomar otras medidas de instancias superiores y la capacidad de los instructores también será analizada".

Según informó, las medidas de seguridad del curso deben estar previstas en el proyecto de realización, y deben ser controladas y supervisadas por el Departamento de Académico y la Dirección de Capacitación de la policía provincial.

"Ellos son los que presentan el proyecto para la resolución final de la Jefatura, que aprueba un plan anual, no un solo curso", aclaró.

En ese sentido, se investigarán las versiones que indican que el joven policía ahogado realizaba el curso sumergido en el mar vestido con el uniforme y los borceguíes de uso habitual.

En Río Negro el plan anual de instrucción policial incluye cursos de cadetes, de agentes, de suboficiales, oficiales inspectores, comisarios y otros relacionados a la actividad, sean de especialidades o no.

"El departamento académico es el responsable de analizar y ver todas las circunstancias para que se cumplan las medidas para elevar el proyecto de resolución a la jefatura, si alguna de esas situaciones no se cumplió se tomarán las medidas severas que correspondan", explicó Tellería.

"Tengan plena seguridad que no me va a temblar el pulso para la medida que sea necesaria", agregó.

Mientras, el resto de los jóvenes agentes integrantes del COER permanecen con atención psicológica en cada unidad policial.

El Ministerio Público Fiscal de Río Negro inició el pasado 16 de abril una investigación para determinar las causas de la muerte del joven oficial de la policía provincial, Gabriel Mandagaray, quien se ahogó cuando participaba de un entrenamiento de buceo, informaron fuentes judiciales.

La victima, de 25 años, realizaba junto a otros 27 compañeros capacitaciones de buceo con el ​COER de Viedma, en la zona de Bahía Creek, a unos 95 kilómetros de Viedma. (Télam)