El bienestar general de los adultos mayores mejoró en los últimos 8 meses en la Argentina tras el pico de la pandemia en aspectos vinculados a su estado de salud general, actividad física y encuentros con amistades o personas conocidas de manera presencial o virtual, aunque persiste el consumo de tranquilizantes, ansiolíticos y sedantes, y aumentó el de otros remedios, según un relevamiento de la Cruz Roja local.

El índice de Bienestar pasó de 5,2 a 5,7, en una escala del 1 al 10, según el segundo informe sobre personas adultas mayores del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina que consistió en una encuesta a más de 1.400 personas adultas mayores de 60 años residentes en 20 provincias del país en marzo pasado.

De acuerdo con el reporte, el retorno a cierta normalidad tras el pico de la pandemia determinó que las personas encuestadas refirieran una mejoría en su estado general de salud actual (de un 60% “bueno” o “muy bueno” en 2021 a un 70% en 2022).

Además, se registraron mayores niveles de actividad física (de un 42% a un 50% de las personas encuestadas) y de encuentros con amistades y personas conocidas de manera presencial o virtual (de 33% a 59%).

En consecuencia, el Índice de Bienestar de Adultos Mayores (IBAM) elaborado por el Observatorio pasó de 5,2 a 5,7 en una escala de 1 a 10, pero el consumo de tranquilizantes, ansiolíticos y sedantes se mantuvo estable (37%) y la ingesta de otros remedios sin indicación médica creció frente al año 2021 (de 29% a 41%).

“Lo peor de la pandemia parece haber pasado, pero todavía queda mucho por hacer respecto de sus consecuencias sobre algunos sectores de la población". señaló Diego Tipping, presidente de Cruz Roja Argentina.

Agregó además que este año con el Plan Argentina Resiliente, "nuestra acción voluntaria está orientada a acompañar a quienes aún sufren, para mejorar su situación a través de diversas acciones como la promoción de hábitos de vida saludables”. (Télam)