Hablar de Bariloche es hablar también de sus leyendas y, entre ellas, la conocida leyenda del Nahuelito, ese supuesto monstruo del lago Nahuel Huapi, aparentemente un mellizo del que aparece en el lago Ness, en el norte de Escocia y que ha tenido en vilo a los investigadores que, aún hoy, no han logrado develar el misterio.

Respecto a la presencia ocasional del Nahuelito sobre la superficie del lago, es mucho lo que se ha escrito y dicho y hay numerosas fotografías que lo muestran como una enorme serpiente que luce su cabeza, parte del lomo y la cola que avanza cerca de la costa y se mueve dejando a su paso una estela en el azul intenso.

Cuentan los habitantes de la zona, que por el final del siglo XIX los aborígenes mencionaban en sus leyendas la aparición de este ser fantástico, por lo que, a partir de comienzos del siglo XX, varios estudiosos acopiaron información sobre su presencia dejando atrás lo que se creía era una fábula de los antiguos pobladores.

Desde entonces se han elaborado infinidad de teorías, pero la realidad nos indica que, al menos hasta la fecha, no se ha encontrado una definición en cuanto a su extraña y esporádica presencia presunta presencia.

El primer avistamiento registrado data de 1910, cuando George Garret pudo avistar “a unos 400 metros de distancia una criatura cuya parte visible medía entre 5 y 7 metros de largo y sobresalía unos dos metros por encima del agua”.

A partir de 1897, Clemente Onelli, director del Zoológico de Buenos Aires, comienza a recibir informes esporádicos acerca de una extraña criatura habitante de los lagos patagónicos y organiza una expedición de búsqueda que no arrojó resultados positivos.

Más recientemente, en 1960, la Armada Argentina persiguió en el lago un objeto submarino no identificado durante 18 días, sin conseguir identificarlo.

La hipótesis más popular es la que el monstruo prehistórico “Nahuelito” sería un sobreviviente de la época de los dinosaurios, probablemente un “plesiosauro”. Un animal que se supone, se come a los animales que están tomando agua.

Una versión más moderna (y más fantástica) sugiere que el Nahuelito sería una extraña mutación de algún animal local producida por los experimentos nucleares que se vienen realizando ininterrumpidamente desde hace 60 años. También está la teoría de un submarino de origen desconocido, pero ninguna ha sido demostrada.

Mientras tanto lugareños y turistas miran con atención en derredor cuando navegan por el Lago, imaginando una aparición que aún no se concreta. (Télam)