La Comisión de Uso del Espacio Público de la Legislatura porteña dio hoy dictamen a una propuesta de los sobrevivientes y familiares de la masacre de Luis Viale, en la cual murieron seis personas durante un incendio en un taller textil clandestino, para que el lugar del barrio de Caballito cuente con un espacio conmemorativo a las víctimas.

La iniciativa fue impulsada por indicaron desde la Comisión por la memoria y justicia de los obreros textiles de Luis Viale en referencia al inmueble donde funcionó hasta el 30 de marzo del 2006 el taller ilegal en el que vivían y trabajaban 65 personas en condiciones de explotación laboral y hacinamiento.

Puntualmente, la declaración acordada solicita al Poder Ejecutivo que encare "la realización de una intervención conmemorativa en el espacio público frentista al predio de la calle Luis Viale 1269 como registro testimonial de la tragedia ocurrida en 2006".

"En las últimas semanas, nos pusimos de acuerdo todos los bloques y vamos a apoyar un proyecto donde la Legislatura le pide al Gobierno de la Ciudad que haga lo que están solicitando hace tanto tiempo los sobrevivientes y familiares", dijo Manuel Socías, diputado del Frente de Todos y presidente de la comisión parlamentaria.

En rigor, el grupo elevó a la Legislatura varias propuestas en los últimos años para que el lugar donde funcionó el taller textil clandestino se convierta en un espacio para la memoria; no obstante ninguna de las iniciativas alcanzó un dictamen y tampoco llegó al recinto de sesiones para su debate.

También elevaron otras dos propuestas para que la fecha del 30 de marzo sea el "Día de la Masacre de la fábrica textil Luis Viale en todo el territorio de la Ciudad de Buenos Aires"; y para que se coloque nuevamente una placa recordatoria en el frente del inmueble ya que la que estaba fue vandalizada.

En este caso, la idea será la materialización de un espacio de homenaje que incorpore señalética recordatorio del hecho y la ejecución de intervenciones de infraestructura, como la extensión de la vereda sobre la calle, un nuevo sistema de iluminación, una demarcación amarilla en la calle y reductores de velocidad.

Lourdes Hidaldo, integrante de la Comisión por la Memoria y Justicia de los Obreros textiles de Luis Viale, participó de la reunión de los diputados y les pidió que "tomen en sus manos los proyectos para que el lugar no quede en el olvido porque tiene mucho significado para nosotros".

"Que la memoria de los que perdieron la vida trabajando no quede en el olvido. Vinieron de otro país en búsqueda de un futuro mejor y encontraron la muerte. La ropa está manchada con la sangre de las trabajadores textiles que perdieron la vida cosiendo", dijo, emocionada.

El taller textil clandestino de Luis Viale era un galpón con una planta baja donde estaban las maquinarias y un primer piso para las "habitaciones", en realidad separadas solo por telas y cartones.

Allí, habitaban unas 65 personas -más de la mitad, niños y niñas- llegadas desde el Cantón Cohana, un pueblo distante a unos 100 kilómetros de la Paz, Bolivia, y trabajaban en condiciones de explotación laboral y sin medidas de seguridad.

El 30 de marzo del 2006 se desató un incendio en la planta superior, por un desperfecto eléctrico, y mató a seis personas que no pudieron escapar por el humo: Juana Vilca, de 25 años y embarazada; Wifredo Quispe, de 15 años; Elías Carabajal, de 10 años; Rodrigo Carabajal, de 4 años; Luis Quispe, de 4 años y Harry Rodríguez, de 3 años

(Télam)