El Tribunal de Juicio en lo Criminal de la ciudad fueguina de Río Grande escuchará, a partir de este miércoles, los alegatos de las partes en el juicio que se le sigue a un hombre de 58 años acusado de abusar sexualmente de sus tres nietos, y de suministrarles material pornográfico, confirmaron hoy fuentes judiciales.

Según la acusación fiscal, Ramón Rafael Barboza cometió los abusos contra sus propios nietos, de 5, 7 y 8 años, entre 2015 y 2021, mientras quedaba al cuidado de los chicos en una vivienda donde también se encontraba la abuela de los menores, cuya responsabilidad estuvo sujeta a investigación judicial.

Barboza llegó al juicio, que comenzó el miércoles 16 de noviembre, en condición de detenido e imputado formalmente de los delitos de "abuso sexual simple, gravemente ultrajante y con acceso carnal, agravados, reiterados y en concurso con suministro de material pornográfico a menores".

El hombre, que fue agredido por familiares y allegados a las víctimas en la primera jornada de audiencias -en la que tuvo que ser resguardado por personal del Servicio Penitenciario de la provincia- se negó hasta el momento a prestar declaración indagatoria, por lo que no se conoce su versión de los hechos.

Los jueces Eduardo López, Fernando González y Hugo Fernando Cayzac, escucharon primero la acusación del fiscal Jorge López Oribe, mientras que en las audiencias de carácter reservado (debido a la edad de las víctimas y el tipo de delito investigado) se reprodujeron filmaciones con parte de las declaraciones de los niños prestadas bajo supervisión psicológica.

Entre los testigos declaró una tía de los menores y la madre, además de la perita forense del Poder Judicial Inés Aparici, dos psicólogas y una asistente social.

De este modo, los investigadores reconstruyeron cómo en noviembre de 2021, la tía de los chicos presenció como Barboza se "llevaba por la fuerza" a su nieta a una habitación, lo que constituyó el desencadenante de que sus sobrinos le contaran sobre los abusos.

A principios de este año, los menores declararon en Cámara Gesell y confirmaron el historial de agresiones, por lo que el juez de instrucción Raúl Sahade mandó a detener al abuelo y más tarde lo procesó por una cadena de delitos.

También trascendió que el acusado obligaba a sus nietos a observar material pornográfico a través de la señal de cable que tenían contratada en la vivienda.

La abuela de los chicos, Elisa Beatriz Aguilar, de 44 años, fue inicialmente detenida y procesada por los delitos de "encubrimiento y amenazas", aunque con el avance de la causa quedó desvinculada y recuperó la libertad, si bien continúa siendo investigada en un expediente conexo.

En los alegatos, además del fiscal, se escuchará a la parte querellante representada por la abogada Adriana Varisco y a la defensora pública Lorena Nebreda, que representa al imputado. (Télam)