En vísperas de un nuevo aniversario del #NiUnaMenos, la organización Amnistía Internacional (AI) alentó hoy al Estado argentino a mantener los esfuerzos para "erradicar la violencia de género en el país".

AI recordó que, de acuerdo con datos de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia, durante 2020 se registraron un total de 251 femicidios, es decir uno cada 35 horas.

Señaló, además, que "la situación de alarma por el Covid-19 también presentó un aumento de casi un 40% de llamadas a la línea 144, que brinda asistencia y contención en casos de violencia de género", e indicó que alrededor de tres mil personas que se comunicaron con ese número "ya tenían medidas de protección vigentes".

"Esto demuestra que, pese a que las mujeres se animan a denunciar, el Estado no logra prevenir, investigar y sancionar los hechos de violencia de género y proteger a las víctimas", afirmó Amnistía Internacional Argentina en un comunicado.

"Además de la violencia extrema por motivos de género, la pandemia puso en evidencia otras múltiples manifestaciones de violencia que enfrentan las mujeres en Argentina: la brecha salarial y económica y la sobrecarga en las tareas domésticas y de cuidado", señaló Mariela Belski, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Argentina.

Belski también alertó sobre "la exclusión de las mujeres de Argentina de los espacios de decisión en el sector público, las persistentes barreras en el acceso a los derechos sexuales y reproductivos, que son consecuencia de la desigualdad, y la discriminación estructural preexistente",

En marzo de este año, Amnistía Internacional celebró el Acuerdo Federal Argentina Unida contra las Violencias, que propone medidas para la incorporación de la perspectiva de género en el poder judicial y en la formación de las fuerzas de seguridad y la adhesión a un Sistema Único de Registro de Denuncias por motivos de Género (URGE).

"Un registro de esta naturaleza permitiría trabajar sobre un diagnóstico integral para desarrollar políticas públicas que permitan dar respuestas ágiles y eficaces. Sin embargo, hasta el momento, apenas 3 provincias adhirieron, lo cual aún deja profundos desafíos", dijo la organización internacional.

"La implementación de la educación sexual integral en las provincias; el patrocinio jurídico gratuito a víctimas de violencia; campañas que contribuyan a problematizar la desigualdad de género y a abordar críticamente la construcción social sobre la masculinidad; una justicia con perspectiva de género y transfeminista siguen siendo algunas de las cuentas pendientes del Estado", advirtió Amnistia Internacional.

Entre los logros del movimiento de mujeres destacó la aprobación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo y dijo que es "de enorme relevancia no solo para la Argentina, sino también para la región".

"Además -agregó- se decretó el cupo laboral trans en el sector público, y se sancionaron programas que buscan fortalecer la independencia de las mujeres y personas LGBTI+ en situación de violencia de género".


(Télam)