(Actualiza información tras los alegatos)

La fiscalía y la querella en la causa por la muerte de Leticia Allo, la joven atropellada en 2016 en el barrio porteño de Palermo, pidieron hoy la condena de Iván Prein, por considerarlo autor penalmente responsable del hecho que le costó la vida a la joven de 29 años al conducir ebrio su auto y tras haber huido sin siquiera detenerse, con penas de cumplimiento efectivo de entre 4 y 5 años de prisión, el máximo contemplado por la ley entonces vigente, e inhabilitación por 10 años del permiso de conducir y prohibición inmediata de su salida del país.

Así lo solicitaron al exponer hoy sus respectivos alegatos en el marco de la tercera audiencia del juicio oral y público que conduce el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional número 27 de la ciudad de Buenos Aires, que dará a conocer su veredicto en este caso el próximo miércoles, en la cuarta y última audiencia del debate iniciado el lunes último, exactamente un día después de que se cumplieran seis años del siniestro que, tras 44 días de haber luchado por su vida, le causó la muerte a Leticia Allo.

En su alegato, la querella pidió para Prein, hijo de un conocido pastor de la iglesia evangélica pentecostal, la máxima condena prevista por la Ley de Tránsito vigente en ese momento -antes de su reforma- que es de cinco años de prisión de cumplimiento efectivo, como así también la inhabilitación para conducir por el término de 10 años.

En tanto, la Fiscalía solicitó al Tribunal una condena de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo para Iván Prein, 10 años de inhabilitación para conducir y, a esos pedidos, le agregó el reclamo de una "detención inmediata" del acusado, como así también "la prohibición de su salida del país".

En su alegato, la Fiscalía remarcó que Iván Prein conducía con un nivel de alcohol en sangre "que casi triplicaba el permitido", que "conducía excediendo el límite de velocidad" y que "huyó a lo largo de 13 cuadras" perseguido por la Policía.

En tanto, en la exposición que realizaba esta tarde, la defensa se encaminaba a pedir la absolución del acusado, basado en lo que señalaba como supuestas "contradicciones" y "debilidad" en las pruebas.

El 29 de mayo de 2016, en la esquina de la avenida Córdoba y Bonpland, cuando Leiticia Allo, una joven contadora de 29 años, regresaba de bailar con un grupo de amigos, fue atropellada por Iván Prein, quien conducía alcoholizado un Fiat Punto.

El joven, que en ese momento tenía 24 años, hoy 30, huyó a toda velocidad y, tras una persecución policial, fue detenido a 13 cuadras del lugar. A las pocas horas, sin embargo, fue liberado y a las 48 horas su auto le fue devuelto.

En los alegatos, el abogado de la querella, Víctor Varone, explicó que "quedó acreditado durante el debate del juicio oral la autoría y participación del acusado que en actitud temeraria y a exceso de velocidad, que puede verse en el video agregado, pasó el semáforo y colisionó a Leticia".

"Lo que se probó también es que continuó su marcha y fue detenido gracias al accionar de un móvil que se encontraba en la zona", precisó como ejemplos de los testimonios y pruebas incorporadas al debate.

Luego, la abogada Laura Palmucci, que trabaja junto a Varone en la querella, se refirió al pedido de pena y explicó que se encuadra dentro del Art. 84 del Código Penal, y solicitó 5 años de prisión, la pena máxima, y que sea "de cumplimiento efectivo".

"El cumplimiento efectivo es por la extensión del daño, no solo por la muerte, si no por lo que hizo después, por la desidia, desaprensión, conducta imprudente y violación a los deberes de cuidado", indicó la letrada.

A su turno, el fiscal de juicio, Guillermo Pérez de la Fuente, dijo compartir el alegato de la querella, repasó las pruebas aportadas a la causa y las incorporadas en el juicio, y se tomó un tiempo para explicar que la muerte de Leticia "se produjo por los politraumatismo ocasionados al ser atropellada".

"Si Prein hubiera mirado la luz del semáforo, si Prein hubiera mirado que todos los autos estaban detenidos, si Prein hubiera actuado de otra manera, nada de esto hubiera sucedido", afirmó el fiscal.

En tanto, en la primera parte de la jornada de hoy, la tercera audiencia en el juicio, el acusado habló por primera vez: "Es muy difícil estar acá".

En una breve declaración en la que negó cualquier responsabilidad en el hecho que derivó en la muerte de Leticia, Iván Prein dijo: "Se dijeron cosas más allá de la imputación, manchando a gente que nada tiene que ver con la imputación. Entiendo que no soy la victima y que todo esto es muy duro, pero quiero aclarar que hace dos años me ofrecieron un acuerdo para terminar con esto. Me llevó mucho tiempo tomar esa decisión, quise evitar siempre todo lo que pasamos a fin de evitar el escarnio público y acepté un acuerdo y me declaré culpable de algo que no era y la verdad que quise evitar esto a toda costa", aseveró.

De esta forma, dio una peculiar versión de lo que fue el intento de resolver el caso en un juicio abreviado, que fue rechazado en ese momento por la querella, que decidió seguir adelante con la causa para llegar a la instancia del juicio oral.

De hecho, en todos estos años, la familia y los allegados de Leticia Allo, apoyados por las Madres del Dolor, buscaron mantener visible su lucha a través de una página de Facebook (www.facebook.com/justiciaporlety) y de una campaña que logró reunir 47.000 firmas en reclamo de justicia (www.change.org/justiciaporlety).

En la audiencia de hoy, una vez más la mamá de Leticia, Mónica Pueblas, hizo escuchar su voz: "Iván Prein no se acuerda de nada porque estaba tan borracho que no se iba a acordar. Es verdad lo de los escraches, pero, si él se hubiera presentado, no hubiera sido necesario. No voy a hablar del dolor de mamá, algunas seguimos, otras quedamos en el camino, se pierde el rumbo como familia, pero también la de los hermanos, tíos y amigos".

Tras mostrar alguna fotos de su hija, la mujer aseguró que Leticia "era feliz y que, en su cumpleaños número 29, "no tenía deseos para pedir hasta que le cagó la vida este tipo que dice que no hizo nada".

"Yo hubiese querido perdonar a Iván, unos meses después en un acto de locura fui hasta el local donde trabaja y le pedí que me contara lo que había pasado. Me dijo que no tenia nada para contarme. Si yo hubiera tenido la oportunidad de perdonarlo, lo hubiera hecho, pero no puedo entender que siendo hijo de un pastor siga con las mentiras", subrayó Pueblas ante el tribunal, que dará a conocer su veredicto el próximo miércoles. (Télam)