Al menos diez personas murieron debido al derrumbe en una mina ilegal de oro, unos 100 kilómetros al sur de Paramaribo, Surinam, según lo confirmó hoy al Parlamento el presidente Chandrikapersad Chan Santokhi.

"La gente buscaba oro, en una especie de túnel improvisado de considerable profundidad, que finalmente terminó derrumbándose, enterrando así a muchas personas", explicó el mandatario.

"Según nuestros primeros indicios, se trata de diez personas (muertas), pero lamentablemente ya podría haber algunas más", agregó el gobernante de Surinam.

"Los equipos de rescate trabajaban en operaciones de salvamento", amplió Santokhi.

"Continuamos estudiando posibles opciones y, si es necesario, solicitaremos ayuda a Brasil", precisó.

El accidente fatal ocurrió en el distrito de Brokopondo, unos 120 kilómetros al sur de la capital, Paramaribo, ubicada a unos 15 kilómetros de la costa del océano Atlántico.

La veta ilegal estaba ubicada en la zona minera de "Rosebel Gold Mines", una concesión operada por la empresa china Zijin Mining, consignó la agencia de noticias AFP.

El reciente descubrimiento de oro atrajo a muchos más mineros, que invadieron el sitio de manera ilegal. Accidentes de este tipo ocurren regularmente en muchas otras minas ilegales.

Por ejemplo, en Brasil, la Guayana Francesa, Guyana o Venezuela, muchos mineros de oro "operan clandestinamente en condiciones de seguridad precarias", amplió AFP.

América Latina es una región particularmente golpeada por la tragedia en la minería, pero no es la única.

La minería ilegal es común también en algunas regiones del continente africano, donde muchos mineros en situación irregular mueren en los pozos, cuando estos se derrumban o se inundan, agregó AFP.

En la República Democrática del Congo o Sudáfrica, decenas de mineros clandestinos mueren cada año en accidentes y en enfrentamientos armados entre bandas rivales, en minas abandonadas que ya no son rentables para las empresas propietarias. (Télam)