Con una superficie de 8.500 metros cuadrados destinados para el funcionamiento aulas de docencia, salas-laboratorios de computación, además de espacios de estudio con grandes ventanales y un parque con plantas en el centro del complejo, el ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, inauguraron hoy Cero + Infinito, un edificio destinado a la investigación de la Ciencia atmosférica y la computación para la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

"Hoy es un día de alegría para la Argentina porque nos proyectamos hacia un futuro mejor", dijo Manzur durante el acto de inauguración, que entre los invitados contó con la presencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof, el ministro de Educación, Jaime Perczyk, y los exministros de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao y Roberto Salvarezza.

"Es una emoción enorme esta inauguración, me toca vivir como ministro pero también como investigador y docente, porque este edificio es para el desarrollo de la Ciencia y Tecnología y que ese conocimiento se transforme en la mejora de vida de la gente", señaló por su parte Filmus durante la presentación del edificio, emplazado en el anexo del Pabellón 1 de Exactas de la UBA, en Ciudad Universitaria del barrio porteño de Nuñez.

"Este es un ejemplo de una política de Estado a mediano y largo plazo para lograr un desarrollo soberano y autónomo", apuntó Filmus.

En el anuncio de inauguración y de firma del convenio de traspaso del edificio a la UBA, Filmus también remarcó que la ciencia y la tecnología "no pueden hacerse si no es con políticas estables de Estado de mediano y largo plazo".

El edificio fue planificado, ideado y pensado en el año 2006 pero debido a su alto costo, se fue postergando hasta que en diciembre de 2013 se aprobó un crédito del Banco de Desarrollo para América Latina (CAF), con la firma del exministro de Economía y actual gobernador Kicillof, lo que permitió financiar la obra completa.

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Entre julio y octubre de 2015, se realizó una segunda licitación y se adjudicó la obra a la empresa Constructora Sudamericana S.A. por un valor de 461 millones de pesos.

Durante el encuentro, Kicillof dijo que observaba al nuevo edificio "como quien ve una ecografía y después conoce al niño cuando nace, porque vimos montones de maquetas en su momento de gestación y me acuerdo que era un proyecto hermoso pero muy caro y por eso fuimos a pedir el apoyo del CAF".

Se trata de un mismo espacio que integrará docencia e investigación, según apunta la web de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, "con un marco de diseño moderno y características arquitectónicas únicas y 8.500 metros cuadrados destinados a aulas, oficinas y salas de uso diverso".

El edificio cuenta con dos plantas y subsuelo de servicios y su concepto se apoya en dos jardines internos arbolados: el "cero" y el "infinito", "nombradas de esa manera por las figuras que representan su contornos", apunta la web.

"Su perímetro está completamente vidriado, lo que permite que todos y cada uno de los ambientes dispongan de luz natural y cuenta con un techo verde en toda su superficie, con un sistema de climatización termomecánica, que permite un ahorro del 70% de la energía", describe el sitio.

Al hablar, Manzur remarcó que "hoy es un día de alegría para la Argentina porque nos proyectamos hacia un futuro mejor" sobre el centro de investigación científica.

Acompañado por el presidente de la CAF, Sergio Díaz-Granados, y el rector de la UBA, Alberto Barbieri, y la titular del Conicet, Ana María Franchi, Manzur señaló: "Hoy, como país, como Argentina, renovamos la esperanza de un futuro mejor a partir de algo que estamos viviendo, y no tengo ninguna duda de que estamos viviendo un día histórico para la ciencia y la tecnología, pero para la Argentina".

En tanto, el rector de la UBA, Alberto Edgardo Barbieri, también presente junto al secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación Argentina, Gustavo Béliz, afirmó que el edificio será para investigadores del departamento de Ciencia de la Atmósfera y los Océanos, el Instituto de Cálculo y Ciencias de la Computación.

"Es una caricia al corazón para nuestros investigadores, que tenemos que reconocer el esfuerzo que hacen y realizan en una universidad que está a la altura del reconocimiento internacional", apuntó Barbieri.

Subrayó además que esa infraestructura "se paga con el esfuerzo de todos los argentinos y debemos cuidarla", tras lo cual aportó su firma al convenio de traspaso del nuevo edificio a la facultad de Económicas. (Télam)