El Gobierno de Chubut a través de la Administración Portuaria de Puerto Madryn (APPM), informó que "se está ajustando el protocolo de actuación" por la pandemia de coronavirus, ante la proximidad de la temporada de captura de langostino.

La intención es "producir más controles que garanticen medidas seguras para la tripulación y lleven tranquilidad a la población", se informó oficialmente.

Entre las decisiones que se tomaron figura que "todo buque que provenga de otro puerto deberá presentar PCR de toda la tripulación con una antigüedad no mayor a 48 horas desde tomada la muestra luego del arribo o en su defecto cumplir el plazo establecido de 14 días de navegación".

"La intención es llevarle tranquilidad a la población que teme el contagio a través del puerto y también a los tripulantes que merecen ser cuidados" explicaron desde el organismo portuario que preside Enrique Calvo.

La Administración Portuaria de Puerto Madryn (APPM) cuenta con un protocolo sanitario por Covid-19 que se confeccionó en conjunto con personal del Ministerio de Salud de Chubut, Sanidad de Fronteras, Prefectura Naval Argentina y el municipio local.

"El mismo se fue modificando acorde se desarrollaba la pandemia, hasta llegar a la versión actual, la cual se encuentra plenamente vigente" informó el gobierno a través de un comunicado.

De no cumplir con el PCR con una antigüedad no mayor a 48 horas o los 14 días de navegación, las embarcaciones deberán permanecer en la rada local hasta cumplir las dos semanas exigidas.

Los antecedentes de tripulaciones afectadas comenzaron en agosto pasado, cuando los 39 tripulantes del buque congelador tangonero Atlántico I que se habían contagiado de coronavirus debieron permanecer aislados en la rada de Puerto Madryn hasta que se dispuso el cese del confinamiento y el test de PCR con resultado negativo.

Pocos días después similar situación se vivió a bordo del pesquero "Santiago I", con 29 tripulantes a bordo y procedente de zona de pesca, cuyo último puerto de recalada fue Mar del Plata.

Los primeros casos merecieron la queja de los trabajadores embarcados a través de sus sindicatos porque consideraban que con la excusa del peligro de contagio se los "abandonaba a su suerte" en los propios buques sin poder siquiera amarrar en los muelles. (Télam)