Por el Dr. Sergio Quildrian, médico cirujano MAAC. (MN 102.519), coordinador de la Comisión de Oncología de la Asociación Argentina de Cirugía, Unidad de Sarcomas y Melanoma- Servicio Cirugía General del Hospital Británico de Buenos Aires y Unidad de Sarcomas y Melanoma del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo.


El 4 de febrero se celebra en todo el mundo el Día de la Lucha Contra el Cáncer y este año, la pandemia plantea un escenario nunca antes visto. Es un hecho que los cambios que debieron realizarse en el sistema de salud modificaron, al menos al principio, el acceso a los controles médicos para detección y tratamiento.

Las consecuencias a largo plazo de estos cambios en pacientes oncológicos son desconocidas, pero hay datos que comienzan a surgir y deben ser materia de debate. ¿Cuáles serán los principales efectos del Covid 19 en estos pacientes?

Descenso del diagnóstico precoz

Durante la pandemia, el diagnóstico de cáncer descendió por la disminución de consultas y estudios de screening (rastreo). Según publicaciones internacionales, al principio las consultas para screening de cáncer de mama, colon y cuello uterino disminuyeron un 70% y 90%. Aunque hay diferentes porcentajes para cada tipo de tumor, se considera que el screening (que se realiza en pacientes asintomáticos con riesgo aumentado de desarrollar un cáncer) detecta un 10% de los pacientes adultos que desarrollan cáncer, el resto se diagnostican al consultar por síntomas. Por ello, si sumamos la disminución o anulación de los estudios a la falta de consultas nos encontramos ante un grave problema de salud pública.

Efectos en los pacientes confirmados

Un estudio del Reino Unido informa que las derivaciones y tratamientos oncológicos bajaron un 70% y 40% respectivamente al inicio de la pandemia y otro estudio estima 3.500 diagnósticos menos de cáncer colorrectal entre abril y octubre de 2020. Esto se debió en parte al temor del paciente a consultar y las limitaciones de muchas instituciones.

La pregunta es de qué manera el retraso en el diagnóstico y las interrupciones de los tratamientos pueden empeorar el pronóstico. Algunos reportes sugieren que el aumento en la mortalidad por retraso en la atención podría ser del 5% al 16% (The Lancet).

La respuestas del sistema de salud

La mayoría de las instituciones implementaron protocolos y guías para permitir una atención segura y la telesalud presentó una gran expansión, siendo una modalidad que llegó para quedarse.

La Asociación Argentina de Cirugía recomienda a los pacientes con patologías crónicas, oncológicas o con indicación de screening que contacten a su médico de cabecera o especialista para que pueda asesorarlos. En los últimos meses parecería haber una tendencia a retomar consultas médicas, lo que podría disminuir el impacto negativo, dado que cualquier tipo de cáncer detectado a tiempo aumenta las chances de curación y de una mejor calidad de vida. (Télam)