(Por Lorena Bermejo)

El esquí de travesía, una actividad diferente a la que se practica en los centros invernales con medios de elevación, es "accesible para todo el mundo", pero "implica una relación diferente con el peligro, que requiere saber gestionar bien el riesgo", dicen en el Centro de Información de Avalanchas (CIAv) de Bariloche, que emite cada día un boletín informativo para dar a conocer las amenazas latentes.

El CIAv emite cada día un boletín informativo para dar a conocer los peligros en la región según las condiciones climáticas y de la nieve y gestionar los riesgos al momento de subir a la montaña. También funciona un boletín diario para la zona de El Chaltén, en la provincia de Santa Cruz.

Inaugurado formalmente en 2020, el CIAv surgió como iniciativa voluntaria de un grupo de guías perteneciente a la Asociación Argentina de Guías de Montaña (AAGM), que publicaban de forma colaborativa información acerca de las condiciones de la nieve para tener en cuenta al momento de salir a caminar por la montaña durante la temporada de invierno.

"El esquí de travesía implica una relación diferente con el peligro, que requiere saber gestionar bien el riesgo. El peligro está siempre ahí, en cambio el riesgo es el que asumo al momento de exponerme frente a un peligro. Estamos hablando de cursos de pocos días para aprender a reconocer, por ejemplo, caras de una montaña, o de evitar ciertas zonas cuando no se sabe identificar los peligros que hay en ellas", explicó a Télam Julián López, guía de montaña e integrante de la organización, que cuenta con el apoyo del gobierno de Río Negro.

El boletín que se emite a diario entre el 15 de junio y el 15 de octubre de cada año, abarca más de 400 kilómetros cuadrados del parque nacional, incluidos el cerro López, Goye y Bellavista, que pertenecen el ejido municipal de la ciudad.

Además de los técnicos que llevan adelante el CIAv, el trabajo requiere de la colaboración de un gran grupo de personas y conserva aún la construcción colectiva de su origen.

"Nos separamos en dos cuadrillas para ir al terreno a buscar información. Después sumamos los datos que nos pasan desde el refugio López, San Martín, Ilon y Challhuaco, donde tenemos instalados corrales nivométricos que nos dan información sobre cómo está la nieve en ese momento, más los datos que nos mandan observadores, esquiadores y guías", detalló Julián López.

También cuentan con la información de los patrulleros del Cerro Catedral, que trabajan diariamente en las pistas de esquí, y con los datos de la estación meteorológica, este año ubicada en el refugio López.

"En otras zonas del mundo, como en Europa, para áreas tan amplias como la que abarcamos nosotros cuentan con unas doscientas estaciones meteorológicas. Nosotros tenemos una sola, por eso constantemente buscamos donaciones para juntar fondos y poder adquirir estos materiales que le dan más precisión a nuestro boletín", explicó el técnico de la CIAv.

Aunque comparten la forma de descenso, el esquí de travesía es un deporte muy diferente al tradicional esquí alpino, que se practica en los centros invernales con medios de elevación, como aerosillas o telecabinas.

"Las instituciones tratamos de poner al servicio de la gente la información para que tengan conocimiento de que no es una actividad que se pueda hacer de cualquier manera. En los últimos años, en especial durante el cierre del centro de esquí de Bariloche -por la pandemia de coronavirus- hubo un gran incremento de este deporte", señaló a Télam Soledad Antivero, jefa de la División de Planificación y Gestión del Uso Público del Parque Nacional Nahuel Huapi.

Aclaró que "si bien en el esquí de travesía el conocimiento se va adquiriendo a través de la práctica, tenemos la intención de que las personas no se queden con las imágenes lindas que ven en las redes sociales y salgan a la montaña sin las herramientas necesarias".

En 2018 la intendencia del Parque habilitó un registro para esquí de travesía, similar al registro de trekking que los caminantes que ascienden a la montaña en verano deben completar, aunque en este caso no es obligatorio.

Dentro del registro, el formulario consulta por el equipamiento necesario y recomienda chequear el boletín informativo de avalanchas, así como las condiciones del clima. Además, recomienda a los deportistas no ir por su cuenta sino en grupos de al menos dos personas.

"Es una actividad accesible para todo el mundo y que permite disfrutar la montaña de otra manera que el esquí tradicional, pero hay que saber que cuanto más alto es el grado de exposición, más importante es capacitarse", agregó Enrico Lucesoli, técnico a cargo del área de montaña dentro de la intendencia del Parque.

El objetivo del registro es obtener información y optimizar recursos en caso de rescates en la montaña, pero también brindar información a quien sale a hacer este deporte. "También tiene una función estadística, lo que es fundamental para trabajar en una regulación de la actividad", detalló Lucesoli.

"Si hay nieve puede haber avalancha. Lo que analizamos es qué tipo de peligro predomina o podría suceder, pero lo complejo es que en cada montaña, o incluso en las distintas caras de una montaña, existen distintos tipos de peligros", explicó el especialista de la CIAv.

Como el registro de esquí de travesía no funciona como alerta para activar una búsqueda, la denuncia debe realizarla un tercero o la propia persona que necesita el rescate. En caso de estar en la ciudad de Bariloche, la denuncia puede hacerse llamando al 105, número de emergencias de Parques Nacionales, o bien al 107, de Protección Civil, centros de atención que derivarán el caso al equipo de rescate correspondiente. (Télam)