Asociaciones civiles de activistas se manifestaron a favor de la media sanción del proyecto de ley de Respuesta Integral al VIH, Hepatitis Virales, Tuberculosis e Infecciones de Transmisión Sexual, y destacaron que es un reconocimiento "no solo a nivel biomédico, sino que a las condiciones que nos afectan en el ámbito social y laboral".

"Algunos puntos fundamentales tienen que pensarse en relación a la ley vigente de 1990 que solo tiene una perspectiva biomédica, la ley actual viene a replantear ese paradigma y dar una respuesta integral", explicó Manuel Ferreiro, coordinador de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (Rajap)

Entre los puntos centrales del proyecto de ley, sancionado en la Cámara de Diputados con 241 votos a favor, Ferreiro señaló que se encuentra la prohibición de test de VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) en los preocupacionales, y agregó que "es un punto clave porque apunta a ir contra el estigma de la discriminación y la necesidad de remarcar que esto sucede al día de hoy".

Además, sostuvo que este tipo de testeos son "un componente que obstaculiza el acceso al mercado de trabajo", y explicó cómo los empleadores se basan en esta "situación de vulnerabilidad" al exigirlos.

"Hoy en el recinto en muchas ocasiones no se reconoció que vivimos con estigma de discriminación y se priorizó el rol de la algunas empresas", apuntó.

En tanto, uno de los puntos más discutidos entre los legisladores fue la cuestión previsional, que permitiría a una persona con al menos diez años de diagnóstico y veinte años de aportes acceder a una jubilación anticipada.

"Se mencionó en un momento que eran jubilaciones de privilegio, un régimen especial. A lo que apunta esto es a que podamos acceder a la jubilación. Y también reconociendo lo que indica la ONU (Naciones Unidas), que es que las personas que nos sometemos a tratamientos antirretrovirales nos vemos afectadas por un envejecimiento prematuro", sostuvo Muñoz.

Por su parte, Gonzalo Valverde, también miembro de Rajap, remarcó la importancia del capítulo especial con perspectiva de género con que cuenta el proyecto, que toma en cuenta "la realidad de la vivencia de mujeres y personas gestantes con VIH, atendiendo el derecho al parto respetado sin violencia ginecológica, así como el derecho de niños que nacen con madres, padres o xadres del acceso a la leche de fórmula por 18 meses".

"Esperemos que se celebre en el Senado esta ley de vanguardia a nivel mundial, pensando en tener como horizonte la cura biomédica y la cura social para terminar con el estigma de la discriminación", señaló Valverde.

Por su parte, Matías Muñoz, activista de la asociación Ciclo Positivo, manifestó que "llevó ocho años de trabajo lograr el consenso para hacer entender a los legisladores que este tema era importante y urgente".

A su vez, agregó que "la ley que se está votando salva vidas y por eso estamos muy felices de haber logrado su media sanción con el texto como se presentó". (Télam)