Las particularidades de la violencia de género ejercida contra mujeres indígenas, ya sea en el marco de los intentos terratenientes de avanzar sobre sus territorios, del racismo estructural, de la violencia institucional o de una dinámica de pareja, fueron abordadas hoy en un conversatorio del que participó también Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad.

"Somos conscientes de que la conquista que funda nuestra historia como Estado también ha sido la conquista de los cuerpos de las mujeres y esto nos obliga a pensar las violencias que sufren las mujeres indígenas en una clave diferencial", dijo la ministra durante el encuentro "Violencia por motivo de género con perspectiva indígena" organizado por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).

La funcionaria señaló que "históricamente nos han matado, violado, agredido y violentado a las mujeres, pero recién se le pudo poner nombre a esas violencias a fines de los '80. Y también tuvimos que recorrer un poco más para saber que no era solamente la violencia física la que padecemos las mujeres, sino también psicológica, económica…".

"Hoy es clave entender que la violencia de género que el mismo Estado reproduce, cuando genera violencia institucional u obstétrica, por ejemplo, no es la misma, no tiene la misma raíz ni el mismo impacto cuando se ejerce sobre una mujer indígena o migrante, que sobre una mujer que no lo es", explicó.

La jujeña Carolina Choque, perteneciente al pueblo de Tilian, aseguró que "desde que tengo uso de razón siempre hemos sufrido violencia de parte de los terratenientes".

Por su parte, la neuquina Carolina Quintupuray de una comunidad mapuche de Aluminé pidió "no folclorizar a la mujer mapuche" para poder comprender sus necesidades.

"Mucho se idealiza a la mujer mapuche, pero eso no está bueno porque tenemos problemas reales que deben ser abordados con perspectiva de género, viendo los contextos que tenemos las mujeres indígenas", analizó.

En ese sentido se quejó de que algunas de las políticas públicas destinadas a víctimas de la violencia de género "no nos estarían incluyendo" porque, por ejemplo, se promociona una línea de teléfono gratuita sin tener en cuenta que "muchas comunidades no tienen señal (telefónica o de Internet) y para hacer una denuncia tienen que caminar un kilómetro o más".

Al respecto, Deolina del Pilar Buenuleo también mapuche, de la zona de Bariloche compartió que "no sólo sufrimos discriminación y violencia de género por parte del Estado, sino a nivel individual", por parte de sus parejas.

La mujer relató que durante más de 10 años convivió con un hombre que ejerció sobre ella todo tipo de violencias y al que pudo abandonar definitivamente cuando se vio a ella misma reflejada en la imagen del cuerpo de una mujer asesinada en contexto de femicidio.

Abandonar al violento "fue la primera decisión que tomé por mí misma en mi vida" y si hoy cuenta esta experiencia tan dolorosa "no es para victimizarme, sino para aportar mi granito de arena" animando a otras mujeres a denunciar y huir del violento.

La representante del pueblo Tonokoté, Sapallitan Sanan Atopja afirmó que la violencia de género no tiene lugar en la cosmovisión indígena -"que es complementariedad, dualidad"- pero tampoco el feminismo "muy fogoneado por gente de otros lugares", al tiempo que reivindicó el "respeto en todos los aspectos de la vida" como la base de "la buena vida".

Por su parte, el antropólogo del INAI Fernando Pepe afirmó que "en la genealogía del racismo hacia nuestros indígenas, encontramos que la ciencia ha tenido un rol muy importante que continúa hasta la actualidad" pero también en la consolidación del patriarcado.

El especialista aseguró que la restitución a las comunidades de restos óseos de "prisioneras de la ciencia como (la joven aché) Damiana" que permanecía en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata, registra las múltiples violencias de las que en vida fue objeto como "trofeo" de los investigadores.

Estos restos "nos han marcado una trayectoria para reflexionar sobre el rol de la ciencia en la instalación del patriarcado, que si bien tiene un antiguo origen se ha exacerbado con la llegada de los europeos", aseguró.

Del conversatorio participaron también la presidenta del INAI Magdalena Odarda, la referente wichí Octorina Zamora, la comechingón Julia Marta Ceballos, la Qom Laura Josefina Pilagá y el delegado de Inadi en Salta Gustavo Farquharson. (Télam)