Uno en Santiago del Estero y otros dos en La Plata, tres clubes de barrios cuentan cómo, a pesar de la pandemia de coronavirus y aunque algunos tuvieron que cerrar por completo sus puertas, siguieron adelante y no abandonaron su rol social.

Daniel Arteca es presidente del Club Alumni, de Los Hornos, en La Plata. En diálogo con Télam contó que apenas comenzó la pandemia, hace un año atrás, "con un grupo de vecinos y socios empezamos a hacer ollas populares, algunos días en la sede y otros, en el campo de deportes".

Así, durante el primer pico de coronavirus asistieron los siete días de la semana a las personas del barrio que necesitaban ayuda. "Le dábamos de comer a unas 200 personas dos días en el campo, otros dos días en la sede a otras 200 personas, y los viernes a través de los chicos de nuestra institución también hacíamos ollas populares. Los sábados llegamos a entregar a 500 personas", aseguró Arteca, quien señaló que los domingos fueron "las chicas de fútbol femenino" las que se ocuparon del reparto de comida.

"Hoy la pandemia sigue estando, yo me contagie y sin embargo siempre estuvimos al pie del cañón. Hoy todavía no pudimos arrancar y salir adelante económicamente. Pese a no tener empleados a cargo ni salarios por pagar, tenemos el compromiso de pagar los servicios públicos. No pagamos desde marzo y eso nos acongoja, no tenemos los recursos para solventarlos", siguió Arteca, a cargo del Alumni con 600 socios.

No muy lejos, a 13 kilómetros, se encuentra el Club Villa Elvira, ubicado en la misma localidad platense. Daniel Rodríguez, su presidente, dice que el de ellos "es un caso aislado".

"Al comienzo de la pandemia el club había logrado equilibrar su situación económico-financiera. No tenemos empleados, lo que también ayuda, y con el pago de aproximadamente del 20% de la masa societaria logramos tener al día los servicios esenciales", explicó Rodríguez.

Por eso, su mayor actividad durante la pandemia fue ayudar al barrio. Desde el Centro de Fomento Villa Elvira, entre junio y diciembre se hicieron treinta entregas de alimentos frescos a las ollas y comedores de la localidad. Se repartieron 450 cajones con pollos, 450 bolsas de papa, 450 de cebollas, 450 de zanahorias, 450 de calabazas, y unos 5.500 bolsones de comida de 11 productos cada uno.

Además, en el club se realizaron dos jornadas de vacunación, 15 operativos Detectar, se trabajó en la regularización de documentos para vecinos extranjeros y hasta ayudaron en seis controles vehiculares del barrio.

En Santiago del Estero, Club Atlético Estudiantes, el "Estuky" del barrio de Huaico Hondo, se convirtió en el primero del país en participar de la campaña solidaria "Tu balón tu sueño", de la fundación chilena Cambia tu calle.

En plena pandemia y con las puertas cerradas, el club se sumó a la iniciativa de recolectar dinero para comprar pelotas de fútbol para repartir entre chicos carenciados. En total, fueron entregadas 85 en parajes y localidades del interior de Santiago.

"La pandemia se nos hizo difícil, no sólo en lo económico, sino también porque nos dolía cerrar las puertas, porque estábamos acostumbrados a mucha actividad", le dijo a Télam la presidenta del club, Ivanna Mujica.

Con más de cien años de historia, el Estuky recibía a más 400 chicos que participan de diferentes disciplinas como futbol, básquet, jockey, futsal y pelota al cesto.

Mujica cuenta que la pandemia no les sacó las ilusiones y a pesar de estar cerrados, siguieron trabajando en ampliar el club.

"Nuestro sueño es tener una pensión, en lo cual ya estamos trabajando porque ya tenemos el lugar. Ttenemos hecha las divisiones para las habitaciones, baños, cocina y lo que nos falta es equiparla. Además estamos haciendo el lavadero, una enfermería para que tengan un sector para sus controles y también un merendero nuevo, ya que antes le dábamos a los chicos en la cancha de básquet", contó la presidenta del Estuky. (Télam)