(Por Ramón González) Tres hombres comenzarán a ser juzgados desde el 6 de septiembre próximo como acusados de ejecutar a balazos a bordo de un colectivo a un chofer de la línea 218, al que aparentemente confundieron con otro en el marco de un presunto ajuste de cuentas cometido el 1 de octubre de 2020 en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, informaron hoy fuentes judiciales.

El Tribunal Oral Criminal (TOC) 5 de La Matanza será quien estará a cargo del proceso por homicidio del colectivero Pablo Flores, al que serán sometidos Néstor Fabián Marone (58), Adrián Alberto Marone (39) y Oscar Ezequiel Vega (28), alias "Boli".

Los tres se encuentran bajo prisión preventiva y serán juzgados por el delito de "homicidio calificado por el uso de arma de fuego, por ser cometido con el concurso premeditado de más de dos personas y con alevosía".

El debate está previsto que se desarrolle durante las jornadas del 6, 7 y 8 de septiembre próximos ante el TOC integrado por los jueces Matías Mariano Deane, Eduardo Alberto Sbriz y Gabriela Silvia Rizzuto.

La acusación, en tanto, será impulsada por la fiscal de juicio de La Matanza Karina Licalzi.

Por su parte, Lorena Cáceres, esposa del colectivero, dijo a Télam que tiene la expectativa de que "después de tanta lucha y dolor" los acusados reciban "una condena ejemplar" y afirmó: "Es lo mínimo que pueden hacer."

El crimen de Flores fue cometido el 1 de octubre de 2020, cerca de las 21.45, en la parada de colectivos ubicada en las calles Río Orinoco y Fernández, a la altura de la rotonda del barrio San Javier, de Virrey del Pino, en el sudoeste del conurbano.

Esa noche, Flores reemplazaba a un compañero a bordo del interno 75 de la línea 218 de la empresa Almafuerte, cuando, según testigos, dos hombres pararon el colectivo, se acercaron por el lado izquierdo de la unidad a la ventanilla del conductor y efectuaron varios disparos, tres de los cuales dieron en la cabeza del chofer, que murió en el acto.

A raíz del ataque, el transporte se estrelló contra un árbol y los atacantes escaparon en un Peugeot 504 blanco que los esperaba en marcha con un tercer cómplice al volante.

De acuerdo a la acusación fiscal, Vega y el menor de los Marone, "previo acuerdo de voluntades y división de roles, obrando a traición y sobre seguro", armados con una pistola Taurus calibre .45 "la cual fuera aportada por Néstor Marone, efectuaron al menos cuatro disparos contra Pablo Roberto Flores, con claras intenciones de causarle la muerte".

Según quedó constatado en la causa, luego de dispararle al chofer, los agresores escaparon en un Peugeot 504 blanco propiedad de Vega.

El fiscal Federico Medone, quien instruyó el expediente, consideró que "la cercanía con la que se efectuaron los disparos, lleva a presumir que sorprendieron a la víctima, quien no atinó a realizar el mínimo acto instintivo de defensa".

De acuerdo a la autopsia practicada, el colectivero recibió cuatro disparos, tres de ellos en la cabeza y el restante en el abdomen.

A los cinco días del crimen, y a pedido del fiscal, la Policía de La Matanza realizó un allanamiento en el domicilio de Marone padre, donde se secuestró el arma presuntamente utilizada para cometer el crimen.

En su pedido de elevación a juicio, el fiscal entendió que Néstor Marone "ha sido quien facilitó y luego resguardo la pistola calibre .45, marca Taurus, desembocando ello en una clara complicidad primaria".

En tanto, el 30 de diciembre de 2020 fueron detenidos Marone hijo y "Boli" Vega, acusados de ser el autor del disparo y quien manejó el Peugeot 504 para escapar del lugar, respectivamente; al tiempo que se secuestró dicho vehículo.

Fue un testigo del hecho quien señaló que Vega era quien conducía el auto, aunque en su declaración indagatoria el acusado refirió que el día de los hechos "se encontraba jugando al fútbol con amigos".

Otro de los puntos importantes en la pesquisa fue el hallazgo de una campera de River Plate en la casa de Vega, que los testigos indicaron como una de las prendas utilizadas por uno de los asesinos.

Durante pesquisa no se hallaron evidencias sobre el móvil del ataque que apunten directamente a Flores, por lo que la principal sospecha es que los agresores querían cometer un ajuste de cuentas con otro chofer y se confundieron al asesinar a Flores, según dijo un vocero judicial a Télam.

Esa hipótesis se sustenta en que justamente la víctima esa noche reemplazaba en su trabajo a un compañero. (Télam)