La jueza federal María Servini volvió a dictar la falta de mérito al detenido Ibar Pérez Corradi en la causa en la que se investiga el triple crimen de General Rodríguez, en el que fueron asesinados Leopoldo Bina, Damián Ferrón y Sebastián Forza en agosto de 2008, al considerar que "no está probado" que haya sido el "dueño del negocio" de tráfico de efedrina y que pudo haber otras personas que ordenaron los homicidios.

"El cuadro probatorio existente hasta el momento no permite a esta Magistrada procesar o sobreseer al encausado por estimarlo insuficiente", expresó la jueza en una resolución de 170 carillas, firmada ayer, a la que tuvo acceso Télam.

Servini había dictado falta de mérito a Pérez Corradi (43) en 2016, pero esa decisión fue anulada por la Cámara Federal porteña en 2017, que ordenó nuevas medidas de prueba.

Al dictarle falta de mérito por segunda vez, la magistrada ordenó profundizar la investigación e insinuó que podría haber otros partícipes, además de los ya condenados por los asesinatos que fueron vinculados a multimillonarias maniobras de tráfico ilegal de efedrina por parte de bandas de narcotraficantes.

Por su parte, Diego Ferrón, hermano de una de las víctimas, adelantó a Télam que junto con su abogado analizará la posibilidad de apelar la decisión de la magistrada.

“Sigo la investigación y tenía claro que esto iba a suceder. Estoy hablando con el doctor (Miguel Ángel) Pierri para ver si vamos a apelar la medida. Si bien puede ser que Pérez Corradi no haya sido solo el ideólogo o uno de ellos, él tuvo mucho que ver con la efedrina y con la gente que tuvo relacionada con el triple crimen”, expresó.

Por ese hecho fueron condenados en un juicio oral a Martín Lanatta, Marcelo Schillaci, Víctor Schillaci y Cristián Lanatta como partícipes necesarios de privación ilegítima de la libertad y triple homicidio agravado con ensañamiento, y alevosía.

Pérez Corradi fue desde un principio aludido como supuesto ideólogo de los crímenes, aunque para la jueza no hay pruebas contundentes sobre ello.

Servini considera que si bien está probado que el móvil del triple homicidio estuvo estrechamente vinculado con el contrabando de efedrina y que Pérez Corradi fue una pieza fundamental de esa maniobra, no existen elementos concretos para probar su autoría intelectual.

"Ciertamente el 'negocio de la efedrina' tiene variadas artistas y dimensiones desorbitantes. El análisis que he efectuado a partir de mi intervención en esta causa y sus conexas, me ha permitido abordar las maniobras ligadas a las importaciones de efedrina, la responsabilidad de la cúpula de la SEDRONAR y todo lo relativo a su comercialización interna por parte de las empresas importadoras", expresó Servini en la introducción de su resolución.

"Vale recalcar que, con esfuerzo y dedicación, la justicia de Mercedes avanzó en la causa en miras a esclarecer el triple crimen, logrando la condena firme de cuatro partícipes necesarios", aunque "sin demasiada profundidad –por estrictas cuestiones de competencia- respecto de los alcances del negocio ilegal de la efedrina y de la actividad ilícita en la que estaban inmersas las tres víctimas", continuó.

Y agregó que cuando, ocho años después, la causa por el triple asesinato llegó a sus manos, llevó adelante un "arduo trabajo" que permitió llegar "al mercado ilegal que promocionó la efedrina en aquellos años y que, muy probablemente, tuvo que ver con la fatídica muertes de Ferrón, Forza y Bina".

No obstante, manifestó que la prueba colectada "no permite sostener que Pérez Corradi sea 'el verdadero dueño del móvil'" del triple crimen y que se inclina a pensar que "se trata de una organización o estructura criminal superior a él", de la cual "formaba parte" aunque no la lideraba.

Para la jueza no hay nada que sustente por ende que "se lo estuviera 'corriendo' a él (Pérez Corradi), o que se lo había 'desplazado del negocio de la efedrina'”.

Servini enfatizó en su fallo que Argentina "estaba inundada de efedrina en los años 2007 y 2008", que "está probado que Pérez Corradi era un intermediario en la cadena de desvío, comercialización interna y contrabando" de esa sustancia, aunque de debe "urgar si se pretende encontrar a quienes pensaron, manejaron y/o planificaron el comercio ilegal de efedrina" y en "a quienes pudo molestar la irrupción de las víctimas de autos".

"Los hechos investigados exhiben una complejidad propia de un plan organizado, del que ha participado una gran cantidad de personas preparadas, prestando colaboración de distintas maneras, premeditado, que contaba con una destacada disponibilidad económica, con apoyo institucional y llevado de forma tal que se pudiera ocultar a sus responsables", agregó.

Por tal motivo, Servini ordenó profundizar la investigación con diferentes medidas de prueba, entre ellas un "análisis de los listados telefónicos del imputado, de Martín Lanatta y de Víctor Schillaci, y cruzarlos con los de los proveedores del imputado a fin de establecer relaciones y la posible existencia de un tercer comprador distinto de aquellos que Pérez Corradi señaló en su indagatoria", en alusión al tráfico de efedrina como móvil de los asesinatos.

Además, la jueza consideró que "se deberá profundizar respecto de los vínculos de Martín Lanatta" y señaló puntualmente que "resulta indispensable profundizar sobre sus contactos policiales" y sobre sociedades que poseía, "lo que podría permitir conducir a dar con otros participes de la materialidad del hecho, más allá de los cuatro que se encuentran cumpliendo condena" por el triple crimen.

A pesar de ser sobreseído en esta causa, Pérez Corradi permanece detenido en la cárcel de Marcos Paz, condenado por contrabando de efedrina.

El triple crimen ocurrió hace casi 13 años, cuando el 7 de agosto de 2008, Forza (34), Ferrón (37) y Bina (35) desaparecieron tras haber ido a una reunión en el hipermercado Walmart de Sarandí.

Los tres fueron asesinados a balazos y sus cuerpos guardados y preservados en frío hasta que los arrojaron en un zanjón del partido de General Rodríguez, donde fueron encontrados el 13 de agosto, con signos de haber estado maniatados. (Télam)