Uno de los amigos de Fernando Báez Sosa, y que también fue atacado a golpes el 18 de enero del 2020 en la puerta del boliche "Le Brique" de Villa Gesell, dijo que "volver a salir a bailar sin Fernando fue raro" y manifestó sentir "mucho enojo" contra los ocho rugbiers imputados por el crimen.

"Con nuestro grupo de amigos estuvimos varios meses sin salir a ningún lugar. Era una sensación rara salir y que no estuviera Fernando", señaló hoy en diálogo con Radio con Vos Tomás D'Alessandro (21), quien estuvo aquella noche junto a Báez Sosa y fue testigo presencial de su asesinato.

Por ese motivo, Tomás declaró en la segunda jornada del juicio por el crimen del estudiante de abogacía ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) 1, donde aseguró que sufrió "tres trompadas" dentro de "Le Brique", y en rueda de reconocimiento identificó a Luciano Pertossi como uno de los principales agresores.

Sobre las sensaciones que tuvo al momento de dar testimonio, el joven de 21 años manifestó que sintió "muchos nervios, con miedo y angustia", mientras que le causó "enojo" ver a la cara a los imputados.

"Desde que supe que iba a estar en el juicio siempre pensé cómo iba a ser cuando los tuviese cerca a los rugbiers. Cuando los vi fue toda una mezcla de sensaciones encontradas. Me dio mucho enojo", comentó y agregó: "Lo de la pena lo dejo en manos de los abogados y la fiscalía. Lo que estamos todos de acuerdo es que queremos que haya justicia".

Por último, D'Alessandro recordó a Fernando como "un muy buen pibe".

"Era humilde, solidario. Estaba la mayoría del tiempo de buen humor. Nunca tuvo un lugar para la maldad en su cabeza. Éramos amigos muy cercanos, jugábamos al futbol juntos, iba a mi casa, yo iba a la suya. Si lo volviera a ver le diría que lo quiero mucho", finalizó. (Télam)