(Por Diana López Gijsberts) Ana Laura González, quien en 2017 sobrevivió a un intento de femicidio cometido en la ciudad bonaerense de Ensenada en un ataque en el que asesinaron a su amiga Emma Córdoba, una estudiante de Medicina, dijo hoy que espera que el tribunal de La Plata que mañana dará a conocer su veredicto condene al acusado a reclusión perpetua.

"Tengo mucha ansiedad y una sensación rara, esperé tanto tiempo... y al fin llegó. Espero que el tribunal nos haya escuchado y lo condene a reclusión perpetua", señaló a Télam la joven 29 años en alusión al juicio que se le sigue a Ariel Osvaldo "Papu" Báez.

Este hombre era vecino de Emma y está imputado de haber atacado a ambas amigas en la casa de la fallecida, el 8 de julio de 2017, cuando las dos mujeres fueron violadas, golpeadas y al creerlas muertas el agresor prendió fuego la vivienda.

Báez está siendo sometido a juicio desde el 3 de diciembre último por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de La Plata que este lunes a las 13 dará a conocer su veredicto.

El imputado podría ser condenado a reclusión perpetua por violación de domicilio, privación ilegal de la libertad agravada, abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el empleo de arma, abuso sexual con acceso carnal agravado por el empleo de arma, tentativa de homicidio doblemente agravado con ensañamiento y mediando violencia de género, homicidio doblemente agravado con ensañamiento y mediando violencia de género, hurto y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.

En los alegatos, la fiscal Silvina Langone consideró que "corresponde un veredicto condenatorio con una pena de reclusión perpetua para Báez porque estamos en presencia de un homicidio que se genera en el marco de la violencia de género".

Click to enlarge
A fallback.

Mientras que el abogado de Ana Laura, Jerónimo Guerrero Iraola también pidió perpetua para Báez y que sea "una sentencia reparatoria".

"Fue duro tener que revivir todo, volver a contar con lujo de detalles lo que pasó, pero con el objetivo claro de justicia era necesario", afirmó la joven y recordó que al declarar en el juicio pidió que retiraran de la sala a Báez porque ella "no iba a declarar con él delante".

"Una cosa es contar lo que pasó para una nota periodística, donde los detalles me lo quedo yo; pero en el juicio había que contarlo todo". expresó.

La joven debió contar todo los padecimientos sufridos cuando Báez, quien vivía con su esposa y su bebé, irrumpió por la fuerza y armado con una pistola en la casa de Emma, en las calles 126 entre 5 y 7 de Punta Lara, partido de Ensenada.

Emma trató de defenderse y lo atacó con una botella, ante lo cual el agresor comenzó a golpear a ambas con el arma de fuego y las llevó a la planta alta de la vivienda, donde las ató y violó a las dos.

"Luego, bajó las escaleras y las hizo descender. Con el filo de una pala, golpeó a Emma hasta que perdió la vida. Después se apoderó de pertenencias de las víctimas y se fue. Las encerró con llave mientras la vivienda se estaba incendiando, pero Ana Laura logró salir y pedir auxilio", describió la fiscal al momento de su alegato.

Langone señaló que en el debate quedó acreditado que Ana Laura tenía "quemaduras y lesiones punzantes en el torso y tórax" mientras que Emma presentaba "lesiones, una herida cortante en el cuello, quemaduras y una hemorragia intercraneana que causó su muerte por asfixia mecánica".

Por su parte, Ana Laura explicó que en su proceso de recuperación "fue fundamental la terapia psicológica y hablarlo con amigos, exteriorizarlo para poder también llevar adelante este proceso judicial".

"Poder trabajar todo lo que me pasaba internamente con un profesional, y el acompañamiento de mi familia, mi pareja, amigas y los amigos de Emma fue fundamental, sin ese apoyo yo no sé si estaría de pie", reconoció.

Ana Laura recordó a su amiga Emma como alguien "alegre, muy buena, muy dulce, luchadora, una gran luchadora y la veo en todos lados: en el sol que brilla, en los animales, en cada gota de lluvia".

En tanto, en la casa donde Báez vivía, se instaló una posta sanitaria en memoria a la estudiante asesinada.

"He ido en algunas oportunidades a esa posta. La transformación del lugar es increíble y la gente de la posta es hermosa", apuntó Ana Laura.

La joven, que trabaja en el área administrativa del Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense, reflexionó: "El único reclamo que puedo hacerle a la justicia es que fue lenta, tardaron 4 años en hacer este juicio y tuve que pelearla para conseguir lo que conseguimos."

"Sé que en la primera persona que pensaré mañana cuando oiga la sentencia será en Emma, y voy a sentir alivio. Ya me siento aliviada, me saqué una mochila de encima, hice todo lo estuvo a mi alcance para que este tipo tenga la condena que merece y no le haga nunca más lo que hizo a ninguna chica", concluyó con firmeza. (Télam)