Un vecino del country Carmel y amigo de María Marta García Belsunce aseguró hoy que siempre dudó de la versión del accidente doméstico en la muerte de la socióloga, dijo que "era imposible" dudar de la familia de la víctima, y reveló un encuentro que mantuvo con el sospechoso Nicolás Pachelo al que concurrió armado con una pistola por cuestiones de seguridad, porque "sabía la persona que iba a tener enfrente".

"Si bien lo confirmé con la autopsia, desde un primer momento estaba convencido que María Marta no murió por golpearse con una canilla. Tenia un estado físico bueno, hacia deportes, no era una mujer torpe. Me parecía imposible que pudiera morir contra una canilla. Nunca compré esa versión", dijo Nicolás González del Cerro, quien vive en el Carmel desde 1996 pero que conocía a María Marta desde 1989.

González del Cerro es esposo de María José Díaz Herrera, la mujer que declaró ayer en el tercer juicio por el crimen de María Marta y aseguró que Pachelo era "capaz de cualquier cosa".

El testigo explicó ante los jueces que "es imposible pensar" que los integrantes de la familia de María Marta hubieran tenido alguna relación con el crimen, de quienes dijo que "eran una excelente familia", e insistió en defenderlos con una polémica frase: "Pueden parecer unos boludos, pero no unos asesinos”.

Además, aseguró que el viudo Carlos Carrascosa "sufrió un escarnio público atroz" y dijo que la familia García Belsunce "pagó costos altísimos por la manera de actuar de la justicia de ese momento".

Respecto al acusado Nicolás Pachelo, González del Cerro explicó que lo conoció porque tenían hijos con edades similares que compartían actividades juntos, y contó que en una oportunidad su hija -entonces de 7 años- le hizo un comentario desafortunado al hijo de Pachelo sobre su padre.

"A raíz de ese episodio, Pachelo vino a mi casa porque quería hablar conmigo. Nicolás estaba enojado porque se hubieran metido los chicos en problemas de los padres, cosa que tenia toda la razón del mundo. Fue una charla dura, pero respetuosa", explicó a los jueces.

Luego, agregó que la conversación continuó con los robos dentro del country y con lo del robo del perro de María Marta.

"En un momento le dije 'vos sabrás qué hiciste o no con el perro y con el resto de las cosas, te aclaro que nuestros chicos tienen prohibido ir a jugar a tu casa y subirse a cualquier auto en donde estés vos o tu mujer'. La respuesta fue 'hacés muy bien, yo en tu lugar haría lo mismo'. No me sentí atemorizado, lo tomé como una advertencia”, explicó el testigo.

Pero en ese momento, el hombre agregó que a ese encuentro concurrió armado con una pistola, de la cual es legítimo usuario.

"Tenia una pistola al costado del apoya brazo del sofá donde estaba sentado. No ando por la vida con una pistola en la cintura, pero tomé este recaudo porque sabía la persona que iba a tener enfrente", dijo el González del Cerro, quien formaba parte de la Subcomisión de Menores y en la Comisión de Club House del Carmel. (Télam)