El juicio por el femicidio de Agostina Gisfman, perpetrado el 14 de mayo del año pasado en la localidad neuquina de Centenario, pasó a un cuarto intermedio hasta mañana, luego de que el jurado popular no llegara a dictar un veredicto esta tarde, informaron fuentes judiciales.

Es que los jurados trasladaron a la jueza Leticia Lorenzo, que preside las audiencias, una serie de dudas acerca de cómo deben votar la calificación de los delitos que se les atribuye a cada uno de los acusados por parte del Ministerio Público Fiscal y los planteos de las defensas de los imputados.

El fiscal Agustín García, en su alegato final, ratificó la versión sostenida desde el inicio del proceso que imputa a Juan Carlos Monsalve, Enzo Monsalve y Maximiliano Zapata como coautores de femicidio de la joven de 22 años agravado por haber sido cometido con alevosía.

A Gustavo Chianese lo acusó de ser partícipe necesario y a la esposa de Monsalve, Ana María Peralta, como instigadora.

Las defensas desplegaron una estrategia para intentar morigerar la situación de los imputados con excepción de la situación de Juan Carlos Monsalve, quien en el primer día de audiencia declaró que él había matado a la mujer.

En tanto, las defensas de Enzo Monsalve y Zapata reconocieron que ambos acudieron al lugar del crimen respondiendo a un llamado de Juan Carlos Monsalve, pero que no participaron del asesinato.

En consecuencia, solicitaron al jurado que los declare "no culpables" de la coautoría del femicidio y que los condene por encubrimiento agravado.

El defensor de Chianese aseguró que no hay videos ni comunicaciones que comprometan a su defendido y solicitó que sea declarado "no culpable" del delito de participación necesaria y en todo caso sea juzgado por participación secundaria.

Por su lado, el abogado de Ana María Perales rechazó que haya sido la instigadora del crimen porque "no hay evidencia que respalde esa imputación" y solicitó que sea declarada "no culpable".

Al culminar los alegatos de clausura cada uno de los imputados expresó breves palabras.

Juan Carlos Monsalve reiteró su responsabilidad por la muerte de Agostina; su sobrino Enzo y Zapata expresaron su pésame a la familia de la víctima y aseguraron que no participaron del crimen.

Por su parte, Chianese aseguró: "Perdí todo, soy un muerto en vida, nunca le toqué un pelo a mis hijos y a mis parejas".

Mientras que Perales dijo que ella no tenía ningún problema con Agostina y que lo único que quería era separarse de su esposo.

El jurado popular deliberó por el término de tres horas, pero no pudo llegar a un veredicto por una serie de dudas referidas a la calificación de los delitos que se les endilgan a los acusados.

La Jueza Lorenzo efectuó una serie de aclaraciones que les entregará por escrito cuando mañana a las 8.30 se reanude la audiencia y pase nuevamente a deliberar el jurado popular.

La semana pasada, durante el alegato de apertura del juicio, el fiscal García aseguró que Monsalve conoció a Agostina el 14 de mayo de 2021 a través de Chianese para tener un encuentro sexual.

"A mediados de abril, Monsalve tuvo un conflicto con su esposa, Ana María Perales, quien advirtió la publicación de fotografías en las que Gisfman estaba con él y a partir de esto, Perales comenzó a exigirle que matara a Gisfman, y le planteó que, si no lo hacía, rompería la relación", señaló la fiscalía.

"El 11 de mayo y como Monsalve no había cumplido con lo que le había pedido, Perales abandonó la vivienda en la que ambos convivían y se fue hacia la localidad de San Javier, en la provincia de Río Negro. Ante esta situación, Monsalve intensificó la organización de un plan para asesinar a Gisfman, tal como le había exigido su esposa y por esta razón se contactó con Chianese", indicó el fiscal García.

Según la teoría de García, "el viernes 14 de mayo de 2021, Chianese se comunicó con Gisfman y le pidió que concurriera a la rotonda ubicada en la ruta 151 y Circunvalación de la ciudad de Cipolletti, en Río Negro. Allí la esperaría Monsalve para mantener un nuevo encuentro sexual".

"Cerca de las 19.20 de esa jornada, Monsalve se encontró con la víctima y la trasladó en una camioneta Chevrolet Tracker que alquiló hacia la zona de meseta de la ciudad de Centenario", explicó el fiscal, quien consideró que a esa altura ya estaba organizado el plan criminal.

Al llegar a las inmediaciones de calles Juan Domingo Perón y José Brillo, en un sector del basural de la meseta, "llegaron otros dos hombres al lugar: Enzo Monsalve y Julio Maximiliano Zapata en una camioneta Chevrolet S10, propiedad de la esposa de Monsalve", agregó.

Para el fiscal, "en ese lugar, los tres asesinaron a Gisfman mediante al menos dos puñaladas que le provocaron un shock hemorrágico, luego prendieron fuego el cuerpo y aproximadamente a las 20.40, se retiraron del lugar en ambos vehículos".



(Télam)