Un testigo recordó hoy en la primera audiencia del juicio por el crimen de Micaela Bravo, la mujer de 28 años que fue hallada acuchillada en marzo de 2016 en la ciudad rionegrina de Bariloche, que le había advertido a la víctima que se cuidara de la ahora acusada del hecho, quien era su suegra y no aceptaba la relación que mantenía con su hijo.

Fuentes judiciales informaron que a poco de iniciarse esta mañana el debate oral y público por el crimen de Bravo, por el que es juzgada su entonces suegra, Angelina Paine, declaró como testigo el exmarido de la víctima, Patricio Vargas, quien además es querellante en la causa, quien recordó la advertencia que le había hecho sobre la acusada.

Según su testimonio, se había separado de Bravo -madre de sus tres hijos- en buenos términos y recordó que cuando ella le contó que había iniciado una relación sentimental con un hombre llamado Carlos Colipi él le advirtió que tuviera cuidado con la madre de éste, Paine.

"Yo le dije a Micaela que iba a tener problemas con Angélica, porque a ella la conozco de hace mucho y sé de sus reacciones", atestiguó Vargas, quien además dio detalles sobre cuando tomó conocimiento de la desaparición de su ex el 23 de marzo de 2016 y denunció la "inacción policial" en los días posteriores.

"Ni el 23, ni el 24, ni el 25 la policía movió un dedo. Sabíamos que la policía no estaba haciendo nada", aseguró el hombre al referirse a la búsqueda de Bravo, quien finamente fue hallada el 6 de abril de ese año en un descampado del acceso sur a la ciudad de Bariloche, a unos 3 kilómetros de casco urbano, con signos de apuñalamiento.

La fiscal que interviene en el debate, Betiana Cendón, ofreció como prueba la declaraciones de un centenar de testigos, que serán citados a lo largo de las audiencias programadas desde hoy hasta el 8 de julio próximo y que se desarrollarán entre las 9 y las 17.

Además, al presentar las pruebas, la fiscal aportó actas de los rastrillajes para hallar a la joven y los resultados de estudios forenses y demás pruebas con las que sostiene su acusación contra la imputada Paine.

Para la fiscalía y para la querella, representada por el abogado Luis Terán Frías, existen numerosas declaraciones testimoniales y diversas pericias que apuntan a la entonces suegra de la víctima como autora del crimen, quien, según testigos, se oponía a la relación entre Bravo y su hijo.

Esta primera audiencia del juicio a cargo de los jueces Marcos Burgos, Sergio Pichetto y Víctor Gangarrosa, se leyó la acusación fiscal en la que se reseña que Micaela desapareció entre las 13.30 del 23 de marzo y las primeras horas del 24 de marzo del 2016, en proximidades del Jardín de infantes Mundo Nuevo, en el barrio 2 de abril, cercano al domicilio de Paine, adonde ese día la víctima había llevado a su sobrino

"Ese día Paine se hizo presente en el jardín a las 14, increpó de muy mal modo a Micaela y la obligó a retirarse del colegio con ella, con clara intención de hacerle daño", indica la acusación.

Y continúa: "Había situaciones de violencia previa y amenazas de muerte de Angélica porque no aceptaba la relación (de Bravo) con Carlos, su hijo. Llegó a decir que iba a hacer todo para evitar esa relación. Paine tenía antecedentes de violencia física y verbal, no solo con Micaela. Es la manera que usa para resolver todos sus conflictos. Así lo dijeron los profesionales que peritaron a la señora".

El cuerpo de Micaela Bravo fue hallado recién el 6 de abril, 13 días después de su desaparición, en cercanías de un supermercado mayorista ubicado en la intersección de las ruta nacional 40 y Circunvalación, a poco más de 800 metros del lugar donde desapareció. (Télam)