El hijo de una exjueza entrerriana que es sometido a juicio por el femicidio de su novia, Julieta Riera, cometido en abril de 2020 en Paraná, aseguró hoy que tiene "la conciencia tranquila", al decir sus últimas palabras antes del veredicto del jurado popular y luego de que el fiscal pidiera en su alegato que sea declarado "culpable",

"Soy inocente, a Juli la amaba con el alma, y tengo la conciencia tranquila de que nunca le habría hecho daño", dijo hoy Julián Christe (32), hijo de la exjueza en lo Civil y Comercial de Paraná Ana María Stagnaro, frente a los 12 jurados y al juez técnico Elvio Garzón.

Poco antes, el fiscal a cargo de la acusación, Ignacio Aramberry, solicitó que se dicte un veredicto de culpabilidad, al considerar que Christe fue autor del femicidio de Riera, quien murió al caer de un balcón del octavo piso de un edificio del centro de la capital provincial.

Tras el alegato de clausura y las últimas palabras del acusado, el juez pasó a un cuarto intermedio para que el jurado delibere y llegue a un veredicto de "culpable" o "no culpable".

El fiscal remarcó en su alegato que Christe "es un violento de manual", y que esa violencia "afectó directamente a Julieta", ya que "iba en aumento progresivamente hasta que un día terminó matándola".

Para Aramberry "no se puede preguntar si fue un accidente, porque quedó demostrado que es imposible" y aseguró que el acusado "manipuló psicológicamente" a Riera, a quien le "generó depresión, aislamiento y pérdida de individualidad" hasta que la "aisló y privó del mundo y la privó de la vida".

"En su vida diaria era un violento: rompía plantas, vidrios y monitores del edificio, generaba grescas, sufría lesiones por peleas, agredió a su expareja y también a Julieta", dijo en referencia a Christe.

Además, consideró que "esa violencia escaló fomentada por las drogas, el alcohol y los celos".

"Quiso matarla con intención, la tiró desde un octavo piso e inconsciente, mientras él estaba lúcido y sabía lo que hacía", manifestó el fiscal, quien destacó que tras ello se fugó sin llamar a emergencias, pidió ayuda a su madre exjueza e intentó contactar a un abogado.

Luego de enumerar la evidencia obtenida, el representante del Ministerio Público Fiscal pidió que se condene a Christe por el "homicidio agravado por haber sido cometido por un hombre contra una mujer y por mediar violencia de género".

A su turno, la querellante, Corina Beisel, pidió que el jurado "valore la prueba con perspectiva de género", y que "no cometa el mismo error que en el caso de Lucía Pérez", la joven violada y asesinada en Mar del Plata, cuyo crimen sigue impune, para que "no haya más Julietas y el imputado no esté en la calle".

En tanto, el defensor de Christe, Franco Azziani Cánepa, pidió que se lo declare inocente y dijo que durante el juicio "no se explicó la mecánica del hecho ni el móvil", por lo que terminó "con más dudas que certezas"

"Cómo puede entenderse que una persona que haya hecho un crimen vaya a la policía a dar aviso, sería el ocultamiento más tonto de la historia", remarcó al calificar de "muy poco serio" el trabajo pericial de la Policía de Entre Ríos y del Poder Judicial.

Por su parte, el codefensor Ladislao Uzin Olleros calificó de "mamarrachesca y deficiente la investigación del Estado".

El femicidio de Riera (24), madre de un niño, ocurrió el 30 de abril de 2020, cuando la joven cayó del balcón del departamento 5 del octavo piso del edificio de la calle San Martín 918, entre las 2.20 y 2.50.

Según los forenses, de detectaron más de 31 lesiones, hematomas, hemorragias y excoriaciones en el rostro, cuello, brazos y piernas que "fueron anteriores a la caída".

La pareja convivía desde hacía un año y medio y más de 10 personas allegadas sabían que la relación estaba caracterizada por la violencia de género.

Christe está bajo prisión preventiva desde mayo del 2020, aunque llegó a juicio beneficiado por un arresto domiciliario. (Télam)