Más de dos toneladas de marihuana que estaban identificadas con la figura de un gorila y eran trasladadas en un camión proveniente de Brasil fueron secuestradas en la provincia de Entre Ríos, mientras que el chofer, que había escapado de un penal de ese país y tenía pedido de captura, quedó detenido y se negó a declarar ante el juez de la causa, informaron hoy fuentes judiciales y policiales.

El procedimiento fue realizado ayer por efectivos del Departamento Lucha Contra el Crimen Organizado de la Policía de la Ciudad, tras una investigación iniciada hace más de dos meses a partir de una información que indicaba que un camión proveniente del noroeste del país transportaría gran cantidad de estupefacientes.

Los voceros indicaron que de esta manera los agentes comenzaron las pesquisas en la zona del litoral, con el objetivo de interceptar el transporte de cargas y detener al conductor, de nacionalidad brasileña y con pedido de captura en su país por haberse fugado de una cárcel.

Finalmente, los uniformados localizaron el camión marca Scania en la provincia de Entre Ríos, que circulaba por la ruta 14 hacia la Ciudad de Buenos Aires.

A raíz de ello, los policías lo obligaron a detenerse en una estación de servicio ubicada a la altura del kilómetro 27, pero el camionero intentó fugarse.

Sin embargo, los efectivos lograron demorarlo y tras identificarlo constaron que se trataba del sospechoso buscado.

Posteriormente, se inspeccionó el camión y se hallaron 84 bultos que contenían 2.700 ladrillos de marihuana, identificados con un adhesivo con la imagen de un gorila.

Tras realizar el pesaje correspondiente, se estableció que se trataba de un cargamento de 2.070 kilogramos de dicho estupefaciente.

Interviene en la causa el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional de Primera Instancia en lo Federal de Campana, a cargo de Adrián González Charvay, quien ordenó el secuestro de la droga y la detención del chofer brasileño.

El hombre fue indagado por el juez Charvay y se negó a declarar, por lo que continúa preso en una dependencia de la Policía de la Ciudad, a la espera de que se resuelva su situación procesal.

(Télam)