Un empresario de 36 años, dedicado al rubro avícola en la localidad santafesina de Arocena, fue secuestrado por un hombre que trabajó para él y que lo mantuvo cautivo alrededor de cuatro horas para pedir un rescate que no llegó a cobrar, tras lo cual lo liberó en la ciudad de Santo Tomé, dijeron hoy voceros policiales.

Las fuentes indicaron que el empresario es Hernán Baella, un hombre dedicado a la producción de aves desde la firma "El pollo de oro", quien fue secuestrado ayer por la tarde en la localidad de San Fabián y liberado pasadas las 20.30 en adyacencias a la ciudad de Santo Tomé.

Por el caso está detenido un hombre mayor de edad que sería ex empleado de la víctima en el establecimiento que posee en la ciudad de Arocena.

Fuentes de la investigación explicaron que, en principio, los delincuentes secuestraron al padre del empresario y lo obligaron a convocar a su hijo, y una vez logrado ese cometido lo golpearon en la cabeza, por lo que perdió el conocimiento y se lo llevaron en una camioneta Toyota Hilux de su propiedad.

Cuando despertó, el empresario estaba encapuchado, al parecer en una vivienda de barrio Los Hornos, de la ciudad de Santo Tomé, separada de la capital provincial por el río Salado.

Los captores exigieron para liberarlo una elevada suma de dinero, pero el rescate no se concretó y Baella fue conducido hasta una zona de bañados, donde fue abandonado atado y amordazado.

Allí fue hallado por vecinos, que dieron aviso a la policía y lo llevaron hasta el hospital de Santo Tomé, donde comprobaron que tenía golpes en la cabeza y cortes en el cuero cabelludo, por lo que fue derivado hasta el hospital José María Cullen de la ciudad de Santa Fe.

Los investigadores creen que una vez que el empresario fue apresado, los captores lo condujeron por la ruta provincial 80 y que antes de ir hasta Santo Tomé pasaron por las localidades de Gálvez, San Carlos, Matilde y San Agustín, por lo que llegaron a la casa donde estuvo secuestrado por la autovía nacional 19.

Voceros de la policía indicaron que se interesó personalmente por el hecho el ministro de Seguridad provincial, Marcelo Saín, en tanto interviene el fiscal de Coronda, Marcelo Nessier, quien dispuso diligencias que derivaron en el arresto de un sospechoso. (Télam)