El juicio que se le sigue a dos hombres acusados de matar a balazos a un policía y a un barrendero durante un asalto a bordo de un colectivo que se trasladaba por el barrio porteño de Barracas en octubre de 2020 se reiniciará mañana con declaraciones de testigos de identidad reservada, informaron hoy fuentes judiciales.

El inicio de la audiencia está previsto para las 10 en una sala del palacio de Tribunales ubicado en la calle Talcahuano 550, de la ciudad de Buenos Aires, donde los jueces Gustavo Alterini, Gabriel Vega y Gustavo Rofrano, integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 porteño, llevan adelante el juicio a los imputados a Diego Gastón Guida (41) y Cristian Ramón Vivas (43).

Ambos están acusados de los homicidios del policía Esteban Nicolás Lagos (28) y el barrendero Juan Roberto Bonifacio (34), cometidos a bordo de un colectivo de la línea 100 durante un asalto cometido el día 19 de octubre del 2020 en el barrio porteño de Barracas.

Según dijeron las fuentes a Télam, tras la primera audiencia presencial realizada el pasado 30 de agosto, en la que declararon varios testigos que se encontraban en el colectivo al momento del hecho, el pasado martes se realizó de manera virtual y vía zoom una segunda jornada de debate, en la que se resolvió que algunos testigos declaren bajo reserva de identidad debido a que temen hacerlo frente a los acusados.

Tanto la fiscalía, como la querella y la defensa oficial acordaron que los testigos declaren en esa condición reservada salvo para los abogados de las partes, por lo que los imputados no conocerán sus identidades ni tendrán contacto físico ni visual con ellos.

El crimen del policía Lagos y del barrendero Bonifacio ocurrió el lunes 19 de octubre de 2020, a eso de las 23.40, a bordo del interno 4845 de la línea 100, ramal 1, que circulaba por la calle Vieytes, entre Quinquela Martín y Suárez, cuando dos ladrones subieron armados y con intenciones de robo.

Según lo que pudieron reconstruir los investigadores en base al relato del chofer y de los pasajeros, cuando abordaron el colectivo, uno de los ladrones pasó saludando hacia el fondo y el otro se quedó en la parte delantera, extrajo un arma y anunció que se trataba de un asalto.

"¡Bueno, están todos regalados!", fue la frase que ese delincuente gritó al iniciar el robo, tras lo cual tomó como "escudo humano" a un joven de 29 años que viajaba en el primer asiento detrás del chofer.

Al ver la situación, Lagos, quien viajaba entre el pasaje uniformado y con su chaleco antibalas colocado, se levantó de su asiento para dar la voz de alto, pero de inmediato comenzaron los disparos.

La autopsia determinó que el policía recibió cuatro tiros de frente: uno en el cuello, otro en el pecho, un tercero en un brazo y el restante en una pierna.

En el caso del recolector de residuos Bonifacio, fue alcanzado por un único disparo que ingresó por la espalda, ya que viajaba en un asiento que miraba hacia la luneta trasera del colectivo.

Otros dos pasajeros, de 30 y 34 años, resultaron baleados, uno en una pierna y el otro en un pie, con heridas que no revistieron gravedad.

Los dos delincuentes resultaron ilesos y escaparon de la unidad luego de pedirle al chofer que abriera la puerta y de robar la pistola 9 milímetros reglamentaria al policía baleado.

Tras ser detenido, se estableció que Guida tenía antecedentes por robos y que había sido excarcelado 20 días antes por una Cámara que solo le fijó una fianza de 10.000 pesos y lo encomendó a "someterse al cuidado" de su mamá y una vecina.

La causa fue investigada por el fiscal Martín López Perrando y el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 36. (Télam)